“Las armas de la Revolución y del socialismo no se entregan sin combate. Estamos dispuestos a entregárselas a Estados Unidos si vienen a arrebatárnoslas, una por una, luchando frente a frente, con todos los medios, incluso, las bayonetas, hasta la muerte. Vamos a ver si los chalecos antibalas resisten también las bayonetas y resisten otras cosas, otras armas y otros calibres de los muchos que tenemos”.
"¡Este pueblo no entregará jamás la Revolución ni el socialismo! ¡Este pueblo no entregará jamás las armas! ¡Este pueblo no entregará jamás su unidad!"
"Las armas de la Revolución y del socialismo no se entregan sin combate. Estamos dispuestos a entregárselas a Estados Unidos si vienen a arrebatárnoslas, una por una, luchando frente a frente, con todos los medios, incluso, las bayonetas, hasta la muerte."
"Es la hora de salvar la Revolución, de salvar la patria, de salvar el socialismo, de salvar la independencia del país, y con esos valores no se juega ni se puede jugar, ni podemos permitir que se juegue."
“Nosotros, como revolucionarios, tenemos que consagrarnos igual o más. Nosotros no lo hacemos por un sentimiento religioso, pero para nosotros la justicia es una religión; para nosotros la libertad, el bienestar de nuestros compatriotas es una religión, la independencia es una religión, la patria es religión. Es decir, todo, revolución, patria, independencia, justicia social, el socialismo es para nosotros como una religión. ”
“¡Gracias por venir a reforzarnos en esta difícil lucha que estamos librando hoy para salvar las ideas por las cuales tanto luchaste, para salvar la Revolución, la patria y las conquistas del socialismo, que es parte realizada de los grandes sueños que albergaste!”
“El comunista no espera premios de ninguna índole, el comunista está dispuesto a darlo todo a cambio de nada [...]”.
“Algún día no nos separarán orígenes étnicos, ni chovinismos nacionales ni fronteras, ni ríos ni mares, ni océanos ni distancias. Seremos, por encima de todo, seres humanos llamados a vivir inevitablemente en un mundo globalizado, pero verdaderamente justo, solidario y pacífico. Ese día hay que ganarlo luchando”.
“Hay que trabajar junto a las ideas, luchar y hacer muchos sacrificios. Así lo hicimos, se fue creando la conciencia de nuestro pueblo”.
“Para hacer una revolución, hay que cambiar constituciones y leyes de todas clases y en eso consistió, precisamente, nuestra Revolución; si hay que pasar por encima de principios jurídicos y se pasa revolucionariamente por encima de ellos, tendría que hacerse para aplicar con toda justicia los nuevos principios revolucionarios que surgieran de esa acción”.
“Dentro de nuestra concepción revolucionaria y verdaderamente socialista, cabe perfectamente la idea de la inversión extranjera, y el máximo de posibilidades, garantías y seguridad para los que inviertan en nuestro país”.