“[...] El bienestar no es solo la conquista de los bienes, porque las necesidades materiales se satisfacen. Eso es, en todo caso, una base [...].”

“La revolución aspira a convertir las sociedades humanas en verdaderas sociedades humanas”.

 

“Luchamos por constituir sociedades humanas justas, sociedades que realmente merezcan el nombre de humanas”.

“De lo que ningún imperialista podrá acusar jamás a la Revolución Cubana ni a ningún revolucionario cubano es de la falta de pureza de intenciones, de la falta de honradez, de la falta de sinceridad. ¡De eso no nos podrán acusar jamás! No podrán acusar jamás a la Revolución de mentir, de engañar, de presentar la Revolución como un fenómeno idílico, de exagerar sus méritos”.

“Si los revolucionarios ocultásemos la ignorancia de los pueblos estaríamos también ocultando una de las causas de las revoluciones”.

“El objetivo de nuestra lucha es el hombre, es el pueblo. El objetivo de nuestra lucha no son intereses extranjeros, no son intereses particulares, no son intereses de minorías. El objetivo de nuestras luchas es el pueblo”.

“Revolución no significa ser rico mañana, ni ser rico pasado mañana, ni ser rico el año que viene. Porque lo que se dejó de hacer en decenas de años, los pueblos, por mucho que quieran, no lo pueden hacer en un día ni en un año”.

“Sin revolución no se habría podido soñar siquiera con empezar a desarrollar en nuestra patria un gran movimiento deportivo”.

“No importa que los obstáculos sean grandes, no importa que las dificultades sean grandes: ¡La unión y la estrategia común es la condición esencial y el único camino de la victoria!”

“Aspiramos a crear comunidades de hermanos, comunidades de verdaderos seres humanos, donde todos tengan derecho a la vida, a la dignidad, al respeto; donde todos podamos contar con la fuerza de toda la comunidad”.

“¡El arma del revolucionario es la verdad! ¡El arma del revolucionario es la razón! ¡El arma del revolucionario es la idea! ¡El arma del revolucionario es el pensamiento! ¡El arma del revolucionario es la conciencia! ¡El arma del revolucionario es la cultura! ¡El arma del revolucionario contemporáneo es la interpretación correcta de las leyes científicas que rigen la marcha de la sociedad humana!”

“La Revolución es sólida. La Revolución es fuerte. La Revolución no es la obra de un día ni de un año; es obra para siempre en lo adelante. Es una obra eterna, en la cual el actor fundamental es el pueblo, los trabajadores.”