“Quizás el más impactante aspecto de nuestra cooperación médica radica en la formación de [...] jóvenes bolivianos que estudian medicina en Cuba, [...] en la Escuela Latinoamericana de Medicina, en la que se han producido ya tres graduaciones con excelentes resultados [...]. No exagero si afirmo que entre los más firmes y combativos amigos de Cuba en América Latina, y por supuesto en Bolivia, están los familiares cuyos hijos estudian esa especialidad en nuestra patria.”
“Nuestros médicos han ofrecido ya casi 12 millones de consultas desde que los primeros llegaron a Bolivia. Sólo a base de cálculo se puede estimar el número de vidas salvadas, ya que como norma sus pacientes no recibían atención alguna”.
“Trabajan ardorosamente en Bolivia [...] médicos, enfermeras especializadas, técnicos de la salud, estomatólogos, profesionales y técnicos de otras ramas; personas seleccionadas, consagradas a servicios vitales de diversa índole que necesitan en el exterior las brigadas cubanas y los pacientes ingresados.”
“En Bolivia laboran [...] educadores cubanos con el objetivo de transmitir su experiencia y conocimientos para declararla en solo dos años y medio Territorio Libre de Analfabetismo. Nuestro país aportó desde el primer instante los equipos y el material didáctico necesario para ese desafío [...]. Una parte de los paneles solares de nuestra reserva para tiempos de guerra fueron enviados a Bolivia. El transporte igualmente gratuito de esos materiales fue garantizado oficialmente por Cuba a Evo durante una visita a nuestro país pocas semanas después del triunfo.”
“Para los pueblos y gobiernos de América Latina será una prueba de fuego. Para nuestros médicos y educadores, cualquier cosa que ocurra en el país donde desempeñan su noble y pacífico trabajo, también lo será. Ellos, ante situaciones de peligro, no abandonarán a sus pacientes y alumnos.”
“Los portaaviones y las bombas nucleares con que se amenaza a nuestros países sirven para sembrar el terror y la muerte, pero no para combatir el terrorismo y las actividades ilícitas.
Debieran servir también para avergonzar a los cómplices del imperio y multiplicar la solidaridad entre los pueblos.”
“Meditaba sobre la magnitud de nuestra cooperación no sólo en Bolivia, sino en Haití, el Caribe, varios países de Centroamérica y América del Sur, África, y hasta la lejana Oceaníaa 20 mil kilómetros de distancia. Recordaba igualmente las misiones de la Brigada Henry Reeve, en casos de graves emergencias, viajando en nuestros propios aviones, transportando personal y otros recursos. El millón de operados gratuitamente de la vista cada año en América Latina y el Caribe de que hemos hablado, no está lejos de alcanzarse. ¿Puede acaso emular Estados Unidos con Cuba?”
“Cuba coopera gratuitamente con [...] muchos países hermanos del hemisferio, tanto en educación como en salud, poniendo especial énfasis en la formación de personal médico. Así Cuba cumple modestamente su deber martiano: "¡Patria es humanidad! ", como afirmó nuestro Héroe Nacional.”
“Nuestra Revolución puede convocar a decenas de miles de médicos y técnicos de la salud. Puede convocar de forma igualmente masiva a maestros y ciudadanos dispuestos a marchar a cualquier rincón del mundo, para cualquier noble propósito. No para usurpar derechos ni conquistar materias primas.”
“Utilizaremos la computación no para fabricar armas de destrucción masiva y exterminar vidas sino para transmitir conocimientos a otros pueblos. Desde el punto de vista económico, el desarrollo de las inteligencias y las conciencias de nuestros compatriotas, gracias a la Revolución, nos permiten no sólo cooperar con los pueblos que más lo necesitan sin costo alguno, sino también exportar servicios especializados, incluidos los de salud, a países con más recursos que nuestra patria. En ese terreno Estados Unidos no podría competir jamás con Cuba.”
“Nuestro país ha demostrado que puede resistir a todas las presiones y ayudar a otros pueblos.”
“¿Qué decide a fin de competir con Cuba en el área de nuestro hemisferio? Enviar un enorme barco convertido en hospital flotante que trabaja diez días en cada país. Un número de personas pueden ser ayudadas pero está muy lejos de resolver los problemas de un país; no compensa tampoco el robo de cerebros ni puede formar los especialistas que necesita para prestar verdaderos servicios médicos cualquier día de la semana y del año. Todos los portaviones juntos, que ahora son instrumentos de intervención militar en los diversos océanos de la Tierra, convertidos en hospitales no podrían prestar esos servicios a los millones de personas que los médicos cubanos atienden en lugares apartados del mundo, donde paren mujeres, nacen niños y hay enfermos que necesitan atención urgente.”