“Cualquier elección que tenga lugar en Nicaragua, por muchos recursos que se le brinde a las bandas reaccionarias, la ganan los sandinistas por amplísima mayoría. Cualquier tipo de elección, bajo cualquier forma constitucional donde el ciudadano pueda votar y vote, ganan los sandinistas”.
“Es destacable algunas características que hemos observado en los compañeros revolucionarios nicaragüenses. En primer lugar es destacable el espíritu combativo del pueblo, el heroísmo, la valentía. Se han destacado como grandes combatientes, pero se han destacado también como grandes tácticos y grandes estrategas políticos; han demostrado una gran sabiduría, una gran capacidad de unir, una gran capacidad para actuar en medio de circunstancias difíciles y complejas”.
"El socialismo no necesita como sistema la producción de armas para su economía; no necesita ejércitos para apoderarse de los recursos de otros pueblos. Si se hubiese cumplido ya la consigna de unidad y fraternidad entre todos los pueblos y hombres, no harían falta armas para atacar ni oprimir a nadie, ni armas para conquistar la libertad y defenderla."
“La lucha sandinista logró una gran simpatía y una gran solidaridad internacional; no solo en América Latina, sino en todo el mundo. Esa forma amplia de gobierno que ellos han establecido es sin dudas muy beneficiosa a los efectos de poder seguir contando con el apoyo más amplio en el campo internacional”.
“La vinculación más profunda y permanente con las masa fue ayer, es hoy y deberá ser siempre la brújula de nuestro partido. Comprometámonos todos a s er guardianes de la pureza revolucionaria de nuestro partido, de nuestra unidad y nuestra ideología”.
“Nosotros no somos una potencia mundial, somos un pequeño país y estamos dispuestos a hacer nuestra contribución a la paz; pero lo que nunca, jamás, renunciaremos es a nuestros principios, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra dignidad, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra ideología, a nuestra independencia”.
“(…) los países No Alineados continuarán avanzando en su irrenunciable papel como bastión de la paz, la independencia nacional y el desarrollo, fortalecerán su cohesión y su unidad, y seguirán cumpliendo con honor los difíciles deberes que les impone la dramática hora en que nos encontramos”.
“Nos gustaría una Iglesia unida, apoyando las justas reivindicaciones de los pueblos del Tercer Mundo y de toda la humanidad, y, de modo especial, las de América Latina, donde están o estarán en breve tiempo, al ritmo de crecimiento que llevamos, la mayoría de los católicos del mundo y también los más pobres”.
“Hay que hacer conciencia; primero tenemos que hacer conciencia entre nosotros, los países de América Latina y el Caribe; pero hay que hacer conciencia no solo entre nosotros, sino en todos los países del Tercer Mundo, es lo que puede darnos la fuerza”.
“La paz y el derecho a una vida confortable y digna deben ser para todos. Esto no nos será concedido de modo espontáneo. Como todas las grandes conquistas del género humano, requiere de nuestra unidad, de nuestro esfuerzo, de nuestro tesón”.
“Nosotros deseamos paz, nosotros deseamos el desarrollo del deporte. Creo que puede contribuir el deporte realmente a la paz; debe ser un instrumento de paz y de unidad, no debe ser instrumento de discriminación, ni de humillación para nadie".
"Nosotros deseamos paz, nosotros deseamos el desarrollo del deporte. Creo que puede contribuir el deporte realmente a la paz; debe ser un instrumento de paz y de unidad, no debe ser instrumento de discriminación, ni de humillación para nadie."