“El triunfo de la Revolución de Octubre, el desarrollo de la Unión Soviética y su victoria frente al fascismo, el surgimiento del campo socialista, el surgimiento del movimiento de liberación nacional en los pueblos oprimidos por el coloniaje, han determinado cambios profundos en la humanidad, cambios profundos en la correlación de fuerzas, hoy absolutamente favorable a los países revolucionarios, absolutamente adversa al imperialismo y al colonialismo”.

“Nadie tenía derecho a pensar que tan extraordinario cambio como el que se inició en el mundo con la Revolución de Octubre sería un cambio fácil, que tan extraordinario parto de la sociedad humana sería un parto fácil. El socialismo surge como sistema nuevo, como gigantesca e histórica victoria contra la explotación, como una promesa para toda la humanidad”.

"El hecho cierto, histórico, incuestionable es que fueron precisamente el pueblo y el ejército soviéticos quienes llevaron el peso fundamental y decisivo en la derrota del fascismo. Fue el pueblo soviético el que pagó el precio mayor, y el que realizó el aporte fundamental a la victoria. Sin ese aporte habría sido absolutamente imposible la derrota del fascismo. No se puede comparar la participación de ningún otro país al aporte soviético."

“(…) la Revolución de Octubre de 1917, surgía en el mundo el primer estado de obreros y campesinos, y el movimiento revolucionario, tanto en su lucha contra el coloniaje y por la independencia nacional como por la liberación social, adquiere una extraordinaria inspiración y un inmenso caudal de experiencias”.

“Ningún revolucionario dejó de sentir el aliento y el estímulo que emanó siempre de los comunistas soviéticos. Puede decirse que desde entonces todas las nuevas generaciones revolucionarias se educaron en las ideas, el espíritu y los principios de la Revolución de Octubre. Ningún acontecimiento influyó jamás tanto en la mente de los hombres, el destino de los pueblos y el progreso del mundo. La humanidad ha vivido a partir de entonces el más fecundo período de transformación revolucionaria en toda su existencia”.

“(…) la realidad histórica es que la idea de aplastar por la fuerza a las revoluciones, formó parte siempre de la filosofía y del pensamiento del imperialismo y de todos los sistemas reaccionarios a lo largo de la historia”.

"Si existiera ahora la relación de intercambio que como ya mencioné había en 1960, no tendríamos muchos de los problemas actuales, aunque se haya derrumbado el campo socialista. El golpe más fuerte lo recibimos porque al menos con el campo socialista, con la URSS, habíamos mantenido aquella relación de intercambio entre petróleo y azúcar que había en 1960. Al desaparecer la URSS, desaparece esa relación de intercambio no solo con el petróleo, sino también con las demás mercancías que comerciábamos, desaparecen créditos, desaparecen suministros de piezas, fertilizantes, cereales, materias primas y desaparecen muchas cosas, de una manera abrupta, que llevaron a nuestra economía a una situación tan difícil."

“La URSS se derrumbó estrepitosamente.  Desde entonces hemos graduado a cientos de miles de jóvenes en el nivel superior de enseñanza.  ¡Qué otra arma ideológica nos puede quedar que un nivel superior de conciencia!  La tuvimos cuando éramos un pueblo en su mayoría analfabeto o semianalfabeto.  Si lo que se desea es conocer verdaderas fieras, dejen que en el ser humano prevalezcan los instintos.  Sobre eso se puede hablar mucho.”

 

“Soy decidido partidario del voto unido.  Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba.  Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo gracias al cual pudimos continuar el camino escogido.”

"Muchos partidos y organizaciones de izquierda se desalentaron ante el colapso en la URSS tras su titánico esfuerzo por construir el socialismo durante más de 70 años.

Las críticas de los reaccionarios en todas las tribunas y medios de divulgación eran feroces.  No sumaríamos las nuestras al coro de los apologistas del capitalismo haciendo leña del árbol caído. Ninguna estatua de los creadores o abanderados del marxismo fue demolida en Cuba.  Ninguna escuela o fábrica cambió de nombre. Y decidimos seguir adelante con inconmovible firmeza.  Así lo habíamos prometido en tan hipotéticas e increíbles circunstancias.”

“Cuando se produjo la desintegración de la Unión Soviética, que fue para nosotros como si dejara de salir el sol, la Revolución Cubana recibe un golpe demoledor.  No sólo se tradujo en un cese total de los suministros de combustible, materiales y alimentos;  perdimos los mercados y precios alcanzados para nuestros productos en el duro bregar de la lucha por la soberanía, la integración y los principios.  El imperio y los traidores, llenos de odio, afilaban los puñales con los que pensaban pasar a cuchillo a los revolucionarios y recuperar las riquezas del país. El Producto Interno Bruto comenzó a caer progresivamente hasta un 35 por ciento.

¿Qué país habría resistido tan terrible golpe?  No defendíamos nuestras vidas; defendíamos nuestros derechos."
 

“La guerra yanqui y de la OTAN ha convertido el país en el exportador de opio más grande del mundo. La URSS se desgastó y se hundió en una guerra similar. Bush lanzó allí el primer zarpazo bélico, y con él la OTAN.”