“Cuando se tienen determinadas responsabilidades, ni siquiera se es dueño de la propia vida, porque valor para morir tiene cualquiera; lo difícil es el valor de hacer las cosas por encima de todas las presiones, por encima de todas las pasiones. Valor para sobreponer el deber a la inclinación personal, valor para sobreponer el deber al propio temperamento, cuando se tienen responsabilidades, es lo difícil”.
“Nuestra Revolución, debemos advertirlo bien claramente, no renunciará jamás a sus principios democráticos; nuestra Revolución no renunciará jamás a sus principios humanos, pero nuestra Revolución tampoco renunciará jamás a su propósito de que exista en Cuba justicia social, y por eso hemos concretado bien claro nuestras ideas”.
“Cuatro cosas tiene nuestra Revolución que precisamente constituyen motivos de admiración por los cubanos: esta es, en primer lugar, una revolución que tiene pueblo; es una revolución donde el gobierno de la república puede decir que tiene ejército; es una revolución que tiene doctrina, y es una revolución que hace leyes verdaderamente revolucionarias.”
“Ninguna fuerza es capaz de movilizar a los pueblos como el ideal. Cuando los ideales revolucionarios se hayan realizado y no sea necesario vivir en pie de lucha, cuando el pueblo de Cuba vea satisfechas sus aspiraciones, entonces ya no serán necesarias estas manifestaciones.”
¡Solo en nuestras manos hay el valor de luchar, el entusiasmo y la fe de luchar frente a todos los obstáculos, hay la voluntad de crear, hay el propósito de triunfar!
“Cuando hay un pueblo valiente, cuando hay un pueblo dispuesto a morir y que tiene dirigentes dispuestos a morir con él, ese pueblo es un pueblo invencible, ¡a ese pueblo no lo podrá vencer nada ni nadie!”
“Reafirmo mi convicción de que Cuba marchará adelante, de que Cuba tiene un gran destino y tiene un gran pueblo que se merece las glorias que se está ganando con su heroísmo en la guerra, con su virtud en la paz, y con el valor que volverá a demostrar mil veces si mil veces necesario fuera empuñar las armas de nuevo.”
“Al pueblo nuestro lo podrán desaparecer de la faz de la Tierra, lo que no podrán jamás es vencerlo; porque nuestro pueblo con su razón, con su heroísmo, con su dignidad, con su vergüenza y con su grandeza es un pueblo invencible, y es un pueblo al que hay que respetar”.
"El futuro de nuestra patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento, porque precisamente es lo que más estamos sembrando; lo que más estamos sembrando son oportunidades a la inteligencia".
“Si el oro pudiera más que el ideal, la patria estaría perdida, porque oro es lo que se les sobra a nuestros enemigos para comprar conciencia. Y sin embargo, ¡todo el oro de nuestros enemigos no alcanza para comprar la conciencia de un revolucionario!”
"Para nosotros la soberanía es algo sin lo cual no podemos concebir a la nación, sin lo cual no podemos conciliar nuestros sentimientos, sin lo cual no podemos conciliar la vida; para nosotros la soberanía es, en este minuto, el todo de la patria, y no renunciaremos a ello".
"(...) nuestro camino es un solo camino: un camino de dignidad, un camino de patriotismo, de decoro nacional, de defensa de nuestra soberanía, de defensa de nuestros intereses, de defensa de nuestras libertades. Ese es el único camino".