"Aunque somos un pequeño país aquí en el Caribe, a unas pulgadas del imperio allá en la Base Naval de Guantánamo y a unos kilómetros de La Florida, somos un país con una dignidad que muy pocos pueblos en el mundo han tenido, con un valor y una decisión que muy pocos pueblos del mundo han tenido, con una capacidad de sacrificio como muy pocos pueblos del mundo han tenido".

"Hace falta voluntad política y hace falta justicia, no solo dentro de cada país, sino también entre todos los países.  Repártanse mejor las riquezas del mundo entre todas las naciones y dentro de las naciones; establézcase una verdadera solidaridad entre los pueblos, y solo entonces nuestros sueños de hoy podrían ser realidades de mañana."

“El programa del Moncada se cumplía rigurosamente en un tiempo relativamente breve. Privilegios e injusticias seculares iban siendo barridos. No era un programa socialista, pero contenía las ideas básicas para ulteriores avances en esa dirección. Si nosotros, los dirigentes principales, éramos de ideas y convicciones socialistas, con más precisión, marxista-leninistas, como hemos dicho muchas veces, la Revolución Cubana no lo era todavía”.

“La extraordinaria calidad humana y política de nuestros compatriotas se puso de manifiesto en las últimas elecciones, verdadero mensaje al mundo de lo que es Cuba, verdadera prueba de cómo actúa un pueblo de elevada cultura y sólida conciencia política. Grandes ilusiones se hicieron los enemigos de ver desgastada y debilitada la Revolución por las duras realidades del período especial.”

“Los revolucionarios no esperamos nada, lo que significa que el revolucionario debe entregarse y se entrega de manera total a una causa, a sus ideas, a sus objetivos nobles, sin esperar nada. Yo diría, sin disminuir en lo más mínimo cualquier otra convicción, que eso es realmente lo que hace la verdadera convicción revolucionaria”.

"Ni son tan fieros los que los insultan y los amenazan a ustedes como aquellos leones, ni son tan poderosos, ni tienen un ápice de razón, ni serán ustedes más débiles después de esta reunión; estoy seguro, absolutamente seguro de que serán más fuertes. Por eso, más bien debemos sentirnos orgullosos todos, ustedes y nosotros: nosotros, por contar con los honores, con el estímulo de hombres y mujeres tan excelentes como ustedes, y ustedes, porque son los que hacen triunfar las buenas causas, porque son justos, porque son valientes, porque son nobles, porque son generosos, porque son solidarios."

“Es una tradición que tenemos desde la guerra de liberación, hicimos nuestra guerra siendo generoso, respetando al adversario, respetando al enemigo. Ese es un factor fundamental en nuestra historia, y si no fuéramos así, no tendríamos el apoyo del pueblo....”

"El principio del impuesto es algo que nos lo exigen las circunstancias. No es por el deseo de molestar a nadie, no; se convierte en un principio básico para poder mantener las conquistas de la Revolución y para disminuir los privilegios y las desigualdades que puedan crearse".

“No hay nada comparable al sentido de la dignidad y del honor. No hay nada comparable al sentido del patriotismo y al orgullo de los hombres y mujeres de un pueblo revolucionario. No hay nada comparable al orgullo al que ustedes son acreedores. No hay nada comparable a la satisfacción de cumplir el deber.”

“No queremos lucha, no queremos guerra. No tenemos que hacer papel de valientes; creo que ni ellos mismos dudan del valor de nuestro pueblo. Queremos paz, y vuelvo a repetir la idea: trabajaremos por la paz hasta el límite de lo que admiten el honor y la dignidad de nuestro país".

"Una de las cuestiones que debemos introducir en la conciencia de nuestros compatriotas es el impuesto (...)"

"Sobre los impuestos hay leyendas y confusiones creadas por esos sectores que no quieren pagar impuestos y es de que los impuestos encarecen; lo que encarece es el robo, no los impuestos".