"Nuestra Revolución cada día renace, porque las ideas que representamos, la justicia que defendemos, la causa por la que luchamos, es hoy la causa, y no puede haber otra causa que la causa de miles de millones de personas en este planeta”.
"No somos ni podemos ser dogmáticos; sin dogma de ninguna clase, con una mentalidad verdaderamente dialéctica y flexible, lo cual no admite, ni en lo más mínimo, el oportunismo o el pragmatismo".
"Profundizar en la conciencia, formar carácter, educar en la dura escuela de la vida de nuestra época, sembrar ideas sólidas, utilizar argumentos que son irrebatibles, predicar con el ejemplo y confiar en el honor del hombre, puede lograr que, de cada diez, nueve permanezcan en sus puestos de combate junto a la bandera, junto a la Revolución y junto a la Patria".
"Ningún pueblo se hace revolucionario por la fuerza. Quienes siembran ideas no necesitan jamás reprimir al pueblo. Las armas, en manos de ese mismo pueblo, son para luchar contra los que desde el exterior intenten arrebatarle sus conquistas".
"Una revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas".
"Pero en ese esfuerzo ignorado, muy ignorado, hemos aprendido mucho de los pueblos; hemos aprendido a conocer los pueblos y sus cualidades extraordinarias, y, entre otras cosas, hemos aprendido no solo a través de ideas abstractas, sino de la vida práctica y cotidiana, que no todos los hombres somos iguales en nuestros rasgos físicos, pero todos los hombres somos iguales en cuanto a talento, sentimientos y las demás virtudes necesarias para demostrar que en la capacidad moral, social, intelectual y humana todos somos genéticamente iguales."
"¡la bandera no se vende, la patria no se vende, la lealtad al pueblo no se vende, y la mayor gloria de nuestros más grandes y admirados atletas es que son atletas que no se venden!"
“No es por casualidad que ha resistido el país; el país ha resistido por su inteligencia, por sus virtudes, por su unidad, por su confianza en la Revolución. No habrá forma de penetrar nuestras filas, ni dividirnos. Conocemos, sí, nuestros puntos débiles. No los ignoramos ni pueden ignorarse; pero aquí se libran muchas batallas simultáneamente contra todos los puntos débiles. Hay buena memoria para no olvidarse de ningún punto débil. Estamos en el deber de profundizar en cada uno de nuestros puntos débiles, y a luchar sin descanso contra esos puntos débiles.”
"No lo hicimos por gloria; lo hicimos por amor a la patria, por amor al pueblo y por amor a determinados valores en los que creemos".
“Antes de renunciar a un solo átomo de nuestra soberanía, los hombres que tenemos la responsabilidad de dirigir a nuestro pueblo en la guerra y en la paz, y en cualquier tarea, somos hombres que no sobreviviríamos a una rendición; somos hombres que estamos muy comprometidos con lo que hemos hecho toda la vida y porque lo sentimos muy profundamente, porque partimos de convicciones y de valores, somos capaces de colocarnos, incluso, debajo de las bombas antes que rendirnos.”
“Defenderemos la soberanía como algo sagrado mientras haya unos muy poderosos y otros muy débiles; mientras todos no estén dispuestos a renunciar a ella en aras de una soberanía universal”.
"Nuestro país vive de valores. Ha resistido por valores, librando no solo batallas económicas, sino también en el terreno de la lucha contra el terrorismo, los atentados."