"Y, por lo tanto, aquí lo que hay que hacer es trabajar y cumplir con el deber mientras tengamos energías, mientras tengamos aliento y mientras tengamos vida".

“La felicidad no la hace el dinero, y es así positivamente, y los hombres que tienen un sentido espiritual de la vida y tienen una concepción filosófica lo saben. Otros ingredientes son los que hacen felices a la familia: el cariño, la tranquilidad, la paz, la seguridad, el respeto, una tradición, un sentimiento, y lo esencial para vivir sin tener que depender de nadie. Esas cosas son las que hacen feliz a la familia y al ser humano”.

"(…) los que aman la libertad castigan, pero no odian; y los que aman la libertad no castigan con la pena de muerte porque gusten de la muerte, sino porque odian la práctica de matar; porque odiamos el crimen, peleamos y castigamos a los criminales; porque odiamos la opresión y la tiranía castigamos a los criminales; porque amamos el derecho a la libertad, porque consideramos el derecho a la vida, el derecho más sagrado del hombre (...) es por lo que estamos castigando ejemplarmente a los que no respetaron el derecho a la vida de sus hermanos, a los que no respetaron los derechos humanos y las libertades de sus conciudadanos(…)"

“(…) el magisterio más que una profesión, es en realidad una vocación; porque con lo que ha cobrado el maestro, con el estándar de vida que ha tenido el maestro, se puede ser maestro por vocación, más no por profesión”.

"Gracias a que hay un sentimiento que se llama amor a la patria, somos fuertes; gracias a que hay un sentimiento de amor a los semejantes y de solidaridad de todos para con todos, somos fuertes; gracias a que hay un estado mental que se llama conciencia revolucionaria, somos fuertes".

"Para nosotros la soberanía es algo sin lo cual no podemos concebir a la nación, sin lo cual no podemos conciliar nuestros sentimientos, sin lo cual no podemos conciliar la vida; para nosotros la soberanía es, en este minuto, el todo de la patria, y no renunciaremos a ello".

“(…) el salario es el reparto que corresponde a cada cual de la producción nacional, que si no hay aumento en esa producción no puede haber aumento en el reparto”.

“Obedecer siempre es duro, obedecer siempre por lo general no nos gusta a los seres humanos y obedecer es un problema de conciencia, un problema de necesidad social, un problema de orden. Y porque tenemos que vivir trabajando en sociedad, y porque no se concibe esa vida sin un orden y sin una disciplina social”.

La Revolución debe tratar de ganar para sus ideas a la mayor parte del pueblo; la Revolución nunca debe renunciar a contar con la mayoría del pueblo, a contar no solo con los revolucionarios, sino con todos los ciudadanos honestos, que aunque no sean revolucionarios —es decir, que no tengan una actitud revolucionaria ante la vida—, estén con ella.

"Revolucionario es también una actitud ante la vida, revolucionario es también una actitud ante la realidad existente. Y hay hombres que se resignan a esa realidad, hay hombres que se adaptan a esa realidad; y hay hombres que no se pueden resignar ni adaptar a esa realidad y tratan de cambiarla: por eso son revolucionarios".

“Nadie ha supuesto nunca que todos los hombres o todos los escritores o todos los artistas tengan que ser revolucionarios, como nadie puede suponer que todos los hombres o todos los revolucionarios tengan que ser artistas, ni tampoco que todo hombre honesto, por el hecho de ser honesto, tenga que ser revolucionario. Revolucionario es también una actitud ante la vida, revolucionario es también una actitud ante la realidad existente. Y hay hombres que se resignan a esa realidad, hay hombres que se adaptan a esa realidad; y hay hombres que no se pueden resignar ni adaptar a esa realidad y tratan de cambiarla: por eso son revolucionarios”.

"¡Y nosotros queremos que todos los niños sean felices!  Para que los niños sean felices se ha luchado, para que los niños sean felices han tenido que dar su vida muchos patriotas, desde Martí, Maceo y todos los que han muerto".