Nunca un pueblo había dado un ejemplo tan alto de civilidad

“Nunca un pueblo había dado un ejemplo tan alto de civilidad: ningún esbirro fue arrastrado por las calles, ningún esbirro fue torturado como hacían ellos, ningún esbirro fue maltratado.  Nosotros le pedimos al pueblo que no los tocara, que habría justicia, y el pueblo creyó en nosotros.  No arrastró a nadie, no le tocó un pelo a nadie, porque confiaba en nosotros.”