5 de septiembre de 1953
5/9/1953
  • En hojas de libreta rayada escribe una carta a su hermano Ramón en la que afirma “(…) no sufro ningún genero de arrepentimiento, en la más completa convicción de que me sacrifico por mi patria y cumplo con mi deber, eso indiscutiblemente es un gran estímulo. Más que mis penas personales, me entristece el recuerdo de mis buenos compañeros que cayeron en la lucha”.