De numerosas escuelas salieron los hombres que hoy manejan los distintos equipos militares de nuestras Fuerzas Armadas. Escuelas ha hecho muchas la Revolución, escuelas de todos los tipos, entre ellas, escuelas militares. Y hay algo que hemos aprendido de esta experiencia, y es que siempre que cualquier plan, cualquier propósito se organizó conjuntamente con las escuelas, todo ha marchado bien y ha alcanzado extraordinarios grados de progreso. Cualquier proyecto, cualquier plan que ha nacido junto con las escuelas, ha tenido éxito.
Discursos
Cuando aprendimos a quitarle las armas al enemigo habíamos aprendido a hacer la Revolución, habíamos aprendido a hacer la guerra, habíamos aprendido a ser invencibles, habíamos aprendido a vencer. ¡Y sin que nadie nos enviara nada, sin que nadie nos tirara, en submarino o en avión, armas! ¡Así hicimos nuestra guerra revolucionaria y así ganamos nuestra guerra revolucionaria!
Muchas veces nos hemos reunido movidos por múltiples razones, muchas veces se ha reunido el pueblo por distintas razones, en distintas circunstancias, en esta larga batalla revolucionaria, pero pocas veces como en el día de hoy con un motivo más justificado de alegría y de optimismo: con motivo de este éxito de nuestros trabajadores, para festejar un triunfo que se ha logrado con el esfuerzo y con el sudor de nuestro pueblo. No nos sentimos alegres en ese aspecto...
Debe decirse que por el tipo de tareas que desempeñan los hombres y las mujeres que en este organismo de la Revolución trabajan, necesariamente deben ser hombres y mujeres de entre los mejores de nuestro pueblo; de entre los más revolucionarios y los más firmes. La firmeza, la convicción revolucionaria, es un requisito esencial en este caso. Y en realidad podemos decir que esas características abundan en un grado muy alto entre los compañeros que trabajan en este frente de la Revolución, y gracias a eso han sido muchas las victorias obtenidas contra el enemigo, han sido muchos los éxitos...
Tenemos una gran ventaja sobre otros países que no han tenido esa posibilidad, de que prácticamente el ciento por ciento de los niños pueden ir a la escuela. Será necesario continuar creando condiciones y facilidades y dando más y más ayuda a la enseñanza, como se ha hecho, por ejemplo, en algunas regiones montañosas de Oriente muy azotadas por el ciclón, y regiones aún no montañosas donde en la escuela se les da zapatos gratuitamente a los muchachos, y que ha promovido un incremento grande de la asistencia de más de un 90%; unido, desde luego, a un mejor trabajo de los organismos de...
No vamos a hablar un lenguaje diplomático, vamos a hablar un lenguaje revolucionario. No siempre lo diplomático y lo revolucionario están contrapuestos, algunas veces se contraponen y otras veces se identifican. En este caso nos olvidamos de los aspectos diplomáticos de la cuestión y nos ceñimos al aspecto netamente revolucionario. ¡¿Para qué andar con términos medios?! No se puede abordar este tema sin ofender a unos cuantos, aunque no haya intención de ofender a nadie, sin herir a unos cuantos; no es posible abordar esta cuestión sin que ello conlleve enemistades.
Creo que nuestro pueblo revolucionario, entusiasta, inteligente, optimista, cree en sí mismo, y nosotros los dirigentes debemos creer en el pueblo y creer en los hombres , y saber todo el caudal de energía moral y todo el caudal de bondad y de generosidad que se puede encerrar en el corazón humano, y hacer todo lo que sea necesario para que las mejores virtudes del hombre se desarrollen, y todo lo necesario para que los sentimientos egoístas del hombre desaparezcan .
Este XII aniversario se conmemora en la Ciudad de Santa Clara, región central de Cuba. Este acto simboliza esencialmente la unión de nuestro pueblo, la unidad de la Revolución.
Un 26 de Julio, hace 12 años, comenzó la lucha armada. La mayor parte de aquel contingente que empuñó las armas eran jóvenes del occidente de la Isla; el Moncada fue el escenario de aquella primera acción, Santiago de Cuba la ciudad donde la simpatía y el apoyo masivo del pueblo comenzó a manifestarse.
Este acto siempre nos reserva, cada año, alguna sorpresa (APLAUSOS y EXCLAMACIONES). Yo no digo una sorpresa para ustedes, sino una sorpresa para nosotros; es decir, siempre lo encontramos más grande cada año (APLAUSOS). Y a veces uno se pregunta: ¿Cómo andarán los Comités? (EXCLAMACIONES DE: "¡Bien!") ¿Se habrán dormido sobre los laureles? (EXCLAMACIONES DE: "¡No!") ¿Habrán bajado la guardia? (EXCLAMACIONES DE: "¡No!") Por lo que se ve aquí, ¡ni se han dormido ni han bajado la guardia! (APLAUSOS.)
Y también siempre tenemos algunas otras pequeñas sorpresitas nosotros, como es el caso de que...
Todo el país ha recibido con júbilo y entusiasmo la noticia de la constitución de nuestro Comité Central. Los nombres de los compañeros que integran este Comité, así como su historia, son sobradamente conocidos. Si no todos son conocidos por todos, todos son conocidos por una parte considerable e importante del pueblo. Hemos procurado escoger a quienes en nuestro juicio representan, de la manera más cabal, la historia de nuestra Revolución, a quienes, tanto en la lucha por la Revolución, como en la lucha por la consolidación, defensa y desarrollo de la Revolución, han trabajado y han luchado...
Arribamos a este aniversario con una organización juvenil que ha avanzado considerablemente en su grado de organización, conciencia y responsabilidad. Arribamos a este V aniversario con toda una juventud dada por entero a las actividades revolucionarias en los distintos campos, con una juventud que en la universidad, en los centros de enseñanza tecnológica, en las escuelas preuniversitarias y secundarias, con una juventud que en el trabajo, y muy especialmente en nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias, está en la primera fila de la Revolución.
La Revolución de Octubre y el nombre de Lenin presiden este acto; sus voces, sus recuerdos. Y es verdaderamente conmovedor pensar que quizás en aquellos días gloriosos, en aquellos días también arduos y difíciles en que surgía el primer Estado socialista en la historia de la humanidad, es difícil que en aquel instante Lenin tuviese tiempo para imaginarse que 48 años después, en una islita situada a miles y miles de kilómetros de distancia, en una región de esa isla, un día, un hospital como este, que simbolizara lo que significa este, construido con la ayuda de aquel Estado que nació a la...