Discursos
Juan Miguel, por salvar la vida de Elián, estuvo dispuesto a entregar su propia vida y arriesgar la de su esposa y su otro hijo. Mas, nunca estuvo dispuesto a comprar la entrega de aquel niño que tanto amaba al precio de la traición a la patria. Su conducta lo llenó de gloria y le ganó para siempre la admiración de su pueblo.
Por eso lo condecoramos con la Orden que lleva el nombre de Carlos Manuel de Céspedes, quien con heroica conducta, ante la alternativa de salvar a su hijo o traicionar a su pueblo, escogió sin vacilar la muerte de su hijo y ganó el honroso título de Padre de la Patria.
Hemos desarrollado nuevas y eficientes formas para transmitir al pueblo y al mundo nuestras verdades. El arte y la palabra hablada, la cultura artística y el mensaje revolucionario se han unido de forma casi inseparable en nuestro proceso histórico. Los conocimientos, la cultura general y la conciencia política se profundizan aceleradamente. Ya no serán necesarios largos discursos en incómodas y calurosas concentraciones para abordar a fondo temas complejos y explicar acontecimientos que se debaten casi diariamente en programas, pronunciamientos y análisis a través de nuestros medios de...
"La política de Estados Unidos hacia Cuba debe estar basada en principios sólidos", sostuvo el texto que alude a Cuba en el capítulo titulado Vecindario de las Américas. ¡Hay que tener cara dura para llamar principios sólidos a los gases que emanan de la pestilente cloaca que es la mafia terrorista y mercenaria de Miami!
Para culminar la montaña de basura contenida en la plataforma republicana, se afirma finalmente: "Los republicanos creen que los Estados Unidos deben adherirse a los principios establecidos por la Ley de Ajuste Cubano de 1966, la cual reconoce los derechos de los refugiados...
¡Demostremos lo que hoy es Cuba! Esa Cuba cuyo pueblo supo resistir el bloqueo, la hostilidad y las agresiones del más poderoso imperio que jamás ha existido; esa Cuba cuyo pueblo supo proclamar, y reitera en esta Tribuna Antimperialista "José Martí", que es preferible perder la vida a perder la patria, la justicia y la libertad que únicamente el socialismo puede hoy encarnar y defender; ¡un pueblo que prometió vencer y vencerá!
La humanidad debe tomar conciencia de lo que hemos sido y de lo que no podemos seguir siendo. Hoy nuestra especie ha adquirido conocimientos, valores éticos y recursos científicos suficientes para marchar hacia una nueva etapa histórica de verdadera justicia y humanismo. Nada de lo que existe en el orden económico y político sirve a los intereses de la humanidad. No puede sostenerse. Hay que cambiarlo. Basta recordar que somos ya más de 6 mil millones de habitantes de los cuales el 80 por ciento es pobre. Enfermedades milenarias de los países del Tercer Mundo como la malaria, la tuberculosis...
Quedamos unos pocos leales aquí al término de este fascinante tema. Los demás son también leales al tema, pero comprendo perfectamente que compromisos previos no les han permitido estar todo el tiempo. Yo casi por una cuestión de conciencia voy a decir unas pocas palabras, a partir de las más íntimas convicciones sobre lo que se ha estado discutiendo.
Recordarles que Cuba es un país pequeño, pobre. Algo más: hostigado y bloqueado. Pero no es eso de lo que quiero hablarles. Gracias a los profundos programas de educación que se han llevado a cabo durante muchos años, Cuba dispone hoy de un importante capital humano, y el capital humano es decisivo; yo diría que es más importante aún que el capital financiero. Y nuestro país dispone de suficiente personal médico, si las Naciones Unidas lo decide, para cooperar con la Organización Mundial de la Salud y con los pueblos del África subsahariana, que son los que están padeciendo en mayor grado...
He llegado a cumplir estos años milagrosamente , y no porque hayamos estado un número de años luchando contra la tiranía en nuestro país, o por haber participado en algunas acciones de guerra, sino por todo aquello que vino después del triunfo de la Revolución. A buen entendedor, pocas palabras, y ustedes no son solo buenos entendedores, sino también muy nobles e inteligentes entendedores.
Algún día tendrá que hablarse, de forma amplia, de cómo ha sido posible la proeza de nuestro pueblo al resistir estos 40 años. Contino mencionaba cuatro décadas; pero entre esas cuatro décadas hay una muy difícil, la primera década o los primeros años de la primera década; y hay otra década que ha sido, a nuestro juicio, la más difícil de todas, que es la última de las cuatro décadas, esta que acaba de transcurrir.
Yo sabía que él soñaba un día con alcanzar los nueve metros; siempre me quedé pensando si alguna vez podría incluso volver a competir, y volvió a competir y en condiciones duras, en condiciones de amargura, incluso, por lo que él refirió con relación a la madre, llorando porque ella no pudo ver su victoria. Hizo lo increíble, cuando no había esperanza alguna ya, en un último salto le sacó varios centímetros por arriba al adversario, y todo el mundo sabe que los atletas y que él especialmente realiza sus saltos más altos, más largos la segunda o la tercera vez.
He venido a Canadá, en este momento de profundo dolor para el pueblo canadiense, para rendir homenaje a la memoria imperecedera de Pierre Trudeau, estadista de altura mundial a quien, además, me unieron lazos de amistad personal forjados en un sentimiento de sincera admiración hacia su persona. Lo consideré siempre un dirigente político serio, imbuido de genuinas preocupaciones sobre los problemas mundiales y la situación del Tercer Mundo, político consecuente que fue capaz de realizar una trascendental contribución a la historia moderna de Canadá, hombre recto y valiente que impulsó en...
No vengo aquí a cumplir un deber protocolar, o porque la tradición establezca la norma de que un invitado oficial visite el Parlamento; no pertenezco a esa estirpe de hombres que busque honores, solicite privilegios o se deje arrastrar por vanidades. Cuando visito un país, y en especial si se trata de un pueblo hermano tan querido como el de Venezuela, cumplo los deseos de aquellos a quienes considero que con gran dignidad y valentía lo representan.Lamento mucho que la mera idea de mi presencia en el Parlamento de Venezuela, incluida en el programa por los anfitriones, fuese motivo de...