Celebra la Universidad cubana 50 años de miliciano quehacer
En la Universidad de La Habana, como celoso guardián del Alma Mater, fue plantado hoy un caguairán, en homenaje al cincuentenario de las Milicias Universitarias y de su fundador y por siempre Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz.
Fuente
Agencia de Información Nacional
Fecha
En la Universidad de La Habana, como celoso guardián del Alma Mater, fue plantado hoy un caguairán, en homenaje al cincuentenario de las Milicias Universitarias y de su fundador y por siempre Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz.

Ricardo Alarcón, titular de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Gladys Gutiérrez, presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria, y Gustavo Cobreiro, rector de la institución, sembraron la postura, para que en la Colina eche raíces este árbol de madera dura y resistente, ideal para construir obras duraderas.

En la más antigua y en todas las universidades cubanas fue hoy día de Bastión Estudiantil, para recordar aquel otro 26 de octubre, pero de 1959, cuando desde el entonces Palacio Presidencial, Fidel llamó a los obreros, campesinos, estudiantes, a todo el pueblo, a prepararse para defender con las armas la naciente Revolución.

Esa misma noche acudieron a inscribirse a la Colina Universitaria los primeros voluntarios, y a varios de aquellos pioneros fueron entregados este lunes, en la Plaza Ignacio Agramonte, la medalla conmemorativa Aniversario
280 de la Universidad de La Habana y el carné de la FEU, en reconocimiento a su entrega, compromiso y ejemplo.

No faltó en la solemne ceremonia el juramento de los nuevos milicianos, jóvenes que apenas si comienzan su vida universitaria, recién incorporados a la Federación Estudiantil y que ingresan ahora al Regimiento 154 de las Milicias de Tropas Territoriales

Tampoco faltó el homenaje a los mártires de la FEU y, en especial, de las Milicias Universitarias, el primero de ellos Pedro Borrás Astorga, estudiante de Medicina caído en Playa Girón con tan sólo 20 años de edad.

En nombre de los fundadores, Roberto Vizcaíno Laffita revivió con emoción el pasado, una historia gloriosa, de fervor y patriotismo, que, aseguró, continuarán escribiendo los jóvenes de hoy y los que vendrán, en una Universidad por siempre revolucionaria y miliciana.

Aquí estamos los Mella, José Antonio y Fructuoso de este tiempo, luchando, pero no para fundar una esperanza, sino para hacer más hermosa y plena una realidad que es obra de generaciones y por la cual vale la pena vivir y, si es preciso morir, expresó Gilberto Tabares, presidente de la FEU en la bicentenaria casa de altos estudios.

Durante el Bastión, en cada centro de enseñanza superior fue activado el plan de aviso en caso de agresión y hubo, también, clases, prácticas de tiro y otros ejercicios de preparación militar, en una jornada que propició el encuentro de los  pinos nuevos  con la historia y sus protagonistas, y el intercambio con combatientes de las FAR.