Noticias
Consternación en Gibara por fallecimiento de Humberto Solás
La población de Gibara, golpeada fuertemente por el huracán Ike, sintió conmovida el fallecimiento del cineasta cubano Humberto Solás, creador del Festival Internacional del Cine con sede permanente en esa ciudad.
Fuente
AIN
Fecha
Holguín, 18 sep (AIN) La población de Gibara, golpeada fuertemente por el huracán Ike, sintió conmovida el fallecimiento del cineasta cubano Humberto Solás, creador del Festival Internacional del Cine con sede permanente en esa ciudad.
Solás falleció en la tarde de este 17 en la capital cubana y su pérdida resultó un nuevo dolor para los habitantes de su amada Villa Blanca de los Cangrejos, donde era considerado un artista especial, padre e hijo a la vez en este pedazo del norte de Holguín.
Razones sobraron entre los gibareños para la admiración y el respeto hacia un hombre magro, con silueta de Quijote, de 66 años que, desde los primeros tiempos de la Revolución siempre defendió el arte y las ideas.
Un día descubrió las coloniales calles de Gibara y en ellas filmó uno de los momentos de su cenital filme Lucía (1968). Hechos que lo signaron desde entonces como hijo ilustre de esa ciudad marina, de la costa norte de Holguín.
Desde entonces pasaron los años y Humberto nunca olvidó a esta pequeña Villa bañada por el Atlántico, a veces de forma inclemente, destructiva como las olas inmensas levantadas por el huracán Ike.
Otro buen día retornó a la amurallada ciudad llena de historias para filmar segmentos de Miel para Oshún (2001) donde al recorrerla en contacto con sus gentes, comprendió que era el ámbito ideal y singular para darle vida quizás a su más ambicioso sueño, la fundación del denominado Festival del Cine Pobre.
Con Humberto y el Festival, todo un empeño colosal de la cultura nacional, llegó otra luz para esta bucólica comunidad y sus símbolos, como la batería de Fernando VII, convertidos en referentes queridos para muchos amantes del cine en diversas partes del mundo.
La VI convocatoria de abril último, expresión de la madurez multilateral que gradualmente alcanzó, desde el 2003, reafirmó la ascendencia de Solás, maestro y mentor de varias generaciones de cineastas cubanos
Nadie de aquí, ni de fuera, podía suponer que se trataba con esta edición del Festival de la despedida gloriosa de un hijo ilustre y amable; del creador de una amplia filmografía, entre las que destacan además obras como Manuela, Cantata de Chile, Un hombre de éxito y Barrio Cuba.
Solás falleció en la tarde de este 17 en la capital cubana y su pérdida resultó un nuevo dolor para los habitantes de su amada Villa Blanca de los Cangrejos, donde era considerado un artista especial, padre e hijo a la vez en este pedazo del norte de Holguín.
Razones sobraron entre los gibareños para la admiración y el respeto hacia un hombre magro, con silueta de Quijote, de 66 años que, desde los primeros tiempos de la Revolución siempre defendió el arte y las ideas.
Un día descubrió las coloniales calles de Gibara y en ellas filmó uno de los momentos de su cenital filme Lucía (1968). Hechos que lo signaron desde entonces como hijo ilustre de esa ciudad marina, de la costa norte de Holguín.
Desde entonces pasaron los años y Humberto nunca olvidó a esta pequeña Villa bañada por el Atlántico, a veces de forma inclemente, destructiva como las olas inmensas levantadas por el huracán Ike.
Otro buen día retornó a la amurallada ciudad llena de historias para filmar segmentos de Miel para Oshún (2001) donde al recorrerla en contacto con sus gentes, comprendió que era el ámbito ideal y singular para darle vida quizás a su más ambicioso sueño, la fundación del denominado Festival del Cine Pobre.
Con Humberto y el Festival, todo un empeño colosal de la cultura nacional, llegó otra luz para esta bucólica comunidad y sus símbolos, como la batería de Fernando VII, convertidos en referentes queridos para muchos amantes del cine en diversas partes del mundo.
La VI convocatoria de abril último, expresión de la madurez multilateral que gradualmente alcanzó, desde el 2003, reafirmó la ascendencia de Solás, maestro y mentor de varias generaciones de cineastas cubanos
Nadie de aquí, ni de fuera, podía suponer que se trataba con esta edición del Festival de la despedida gloriosa de un hijo ilustre y amable; del creador de una amplia filmografía, entre las que destacan además obras como Manuela, Cantata de Chile, Un hombre de éxito y Barrio Cuba.