Los muertos causados por el terremoto y tsunami del pasado viernes en Japón suman cinco mil 178, mientras ocho mil 606 personas se reportan desaparecidas y 380 mil permanecen en refugios, informó hoy la policía de ese país.
Según reporte de Prensa Latina, funcionarios vinculados a las labores de rescate explicaron que la búsqueda de sobrevivientes se amplía al estar favorecido el acceso a mayores áreas por la retirada de escombros.
Las zonas devastadas por esos fenómenos enfrentan escasez de agua potable, medicinas y combustible, todo adicional a las enormes afectaciones en la infraestructura, incluidas las telecomunicaciones.
El poco combustible disponible atenta contra la entrega de suministros a los refugios y también el uso de equipos pesados y de calefacción, justo cuando en algunas regiones se registran temperaturas por debajo de cero grado centígrado, con el pronóstico de que se extenderán hasta mañana.
Por otra parte, la Agencia para la Gestión de Desastres e Incendios estimó en 100 mil 396 los edificios parcial o totalmente dañados por los referidos fenómenos.
Mientras, el Gobierno de Japón anunció hoy que el operativo de enfriamiento de los reactores de la planta nuclear Fukushima 1, ubicada al noreste del país, continuará con el bombeo de agua por vía terrestre y aérea para aumentar la efectividad de las operaciones, según informa Telesur.
Helicópteros de las fuerzas de Autodefensa vertieron hoy agua sobre el reactor tres para tratar de evitar males mayores. Poco después se informó que los niveles de radiación se mantenían sin cambios.
La Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear recalcó que la prioridad es válida también para la unidad cuatro, por lo que camiones con cañones de agua de la policía cumplirán igual misión para intentar disminuir el sobrecalentamiento en las piscinas de barras usadas de combustible.
Toshimi Kitazawa, ministro de defensa de Japón, afirmó en rueda de prensa que las maniobras para enfriar los reactores que están en peligro de fusión continuarán como estaba previsto, pese a los altos niveles de radiación en la zona pues “no hay más tiempo que perder”.
Aseguró que se están recopilando datos y mediciones permanentemente, para de esa manera evaluar el resultado del operativo y poder informar oportunamente a la población qué medidas tomar en consecuencia.
Con estas labores de enfriamiento, que abarcan a las seis unidades de la central, se intenta detener un desastre que incrementa las preocupaciones también más allá de las fronteras del archipiélago japonés
