Noticias
Cuba- Trasplante de órganos, más allá de la vida
En los últimos años Cuba ha conferido una decisiva prioridad a elevar el nivel científico de los profesionales de la salud y adquirido la más avanzada tecnología en beneficio de la asistencia médica, para lo cual el país ha dedicado considerables esfuerzos y recursos.
Fuente
PL
Fecha
En los últimos años Cuba ha conferido una decisiva prioridad a elevar el nivel científico de los profesionales de la salud y adquirido la más avanzada tecnología en beneficio de la asistencia médica, para lo cual el país ha dedicado considerables esfuerzos y recursos.
Esto ha permitido que los índices sanitarios de la isla sean tan avanzados, y en algunos casos similares a los de naciones muy desarrolladas.
Aspectos como la mortalidad infantil, cada vez más baja, el incremento de la esperanza de vida al nacer, el programa de vacunación, que protege a los niños cubanos de 13 enfermedades, y otras muchas estrategias desarrolladas, son vistos hoy como parte de la cotidianidad.
El programa de trasplante páncreas-riñón es también una realidad en Cuba, un proceder altamente costoso y complejo, gratuito para todo el que lo necesite, posible gracias a la voluntad política del Estado.
Así lo destacó el doctor José Antonio Copo, jefe del proyecto en el Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, quien conversó al respecto con Prensa Latina durante el congreso Cirugía-2008, recién concluido en el Palacio de Convenciones de la Habana.
El experto resaltó que dos pacientes fueron beneficiados con la cirugía, efectuadas la primera hace 25 meses y la segunda 60 días atrás, las únicas realizadas en el país hasta la fecha.
Ambos operados están en perfecto estado de salud y ninguno ha requerido la administración de insulina, agregó.
Copo explicó que ellos son diabéticos tipo I (dependientes de insulina), con severa afectación sistémica e insuficiencia renal crónica.
Ante el fracaso de los tratamientos convencionales para el control de la enfermedad, el fallo renal y la mala calidad de vida, se optó por el implante, aseveró.
Ya se preparan nuevos casos para trasplantar en 2009, manifestó Copo, quien aprendió la técnica con el doctor David Hickey, del Hospital Beaumont, en Dublín.
En el mundo, 26 mil personas viven con un trasplante páncreas-riñón, señaló el especialista, 20 mil de ellos en Estados Unidos, en tanto el resto son de naciones como Francia, España, Gran Bretaña, Italia y Australia, de gran desarrollo.
El hecho de que Cuba, una isla bloqueada, pueda hacer este tipo de tratamiento de manera gratuita a cualquiera que lo necesite, es casi una proeza, sin embargo, las autoridades del país garantizan todo lo necesario para desarrollar la salud pública, aseveró.
El especialista destacó también el programa de trasplante hepático, reiniciado en enero de 2006, tras un período de inactividad.
Desde entonces se han intervenido más de 200 pacientes con muy buenos resultados, agregó.
En el hospital Ameijeiras se han trasplantado 87 enfermos, con una supervivencia al año de casi el 80 por ciento, agregó Copo.
Por su parte, el doctor Armando Leal resaltó que en 2005 el Centro de Investigaciones Clínico-Quirúrgicas (CIMEQ), inició el Programa de Trasplante Pulmonar con dos intervenciones exitosas, aunque uno de los pacientes falleció al año y medio de la cirugía.
En ambos casos se trató de personas aquejadas de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, agregó.
El especialista, también miembro del grupo de trasplante pulmonar del CIMEQ, explicó que no todos los órganos son válidos para el implante, pues se necesita que cumplan condiciones muy estrictas.
El pulmón se deteriora con rapidez y su tiempo máximo de vida son unas seis horas. Además, está el rechazo al trasplante que afecta a un gran porcentaje de los casos, añadió.
Importante ha sido también el desarrollo de la trasplantología cardiaca y renal.
Reportes de salud indican que en la isla se han efectuado más de 130 trasplantes de corazón con una supervivencia al año del 75 por ciento (en el mundo está entre 70 y 80 por ciento), así como unos tres mil 689 implantes renales.
El desarrollo y consolidación del trabajo de detección y mantenimiento de los donantes potenciales en las unidades de cuidados intensivos y la alta especialización de los profesionales cubanos propició el crecimiento en la cifra de esas cirugías, aseguran expertos.
Esto ha permitido que los índices sanitarios de la isla sean tan avanzados, y en algunos casos similares a los de naciones muy desarrolladas.
Aspectos como la mortalidad infantil, cada vez más baja, el incremento de la esperanza de vida al nacer, el programa de vacunación, que protege a los niños cubanos de 13 enfermedades, y otras muchas estrategias desarrolladas, son vistos hoy como parte de la cotidianidad.
El programa de trasplante páncreas-riñón es también una realidad en Cuba, un proceder altamente costoso y complejo, gratuito para todo el que lo necesite, posible gracias a la voluntad política del Estado.
Así lo destacó el doctor José Antonio Copo, jefe del proyecto en el Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, quien conversó al respecto con Prensa Latina durante el congreso Cirugía-2008, recién concluido en el Palacio de Convenciones de la Habana.
El experto resaltó que dos pacientes fueron beneficiados con la cirugía, efectuadas la primera hace 25 meses y la segunda 60 días atrás, las únicas realizadas en el país hasta la fecha.
Ambos operados están en perfecto estado de salud y ninguno ha requerido la administración de insulina, agregó.
Copo explicó que ellos son diabéticos tipo I (dependientes de insulina), con severa afectación sistémica e insuficiencia renal crónica.
Ante el fracaso de los tratamientos convencionales para el control de la enfermedad, el fallo renal y la mala calidad de vida, se optó por el implante, aseveró.
Ya se preparan nuevos casos para trasplantar en 2009, manifestó Copo, quien aprendió la técnica con el doctor David Hickey, del Hospital Beaumont, en Dublín.
En el mundo, 26 mil personas viven con un trasplante páncreas-riñón, señaló el especialista, 20 mil de ellos en Estados Unidos, en tanto el resto son de naciones como Francia, España, Gran Bretaña, Italia y Australia, de gran desarrollo.
El hecho de que Cuba, una isla bloqueada, pueda hacer este tipo de tratamiento de manera gratuita a cualquiera que lo necesite, es casi una proeza, sin embargo, las autoridades del país garantizan todo lo necesario para desarrollar la salud pública, aseveró.
El especialista destacó también el programa de trasplante hepático, reiniciado en enero de 2006, tras un período de inactividad.
Desde entonces se han intervenido más de 200 pacientes con muy buenos resultados, agregó.
En el hospital Ameijeiras se han trasplantado 87 enfermos, con una supervivencia al año de casi el 80 por ciento, agregó Copo.
Por su parte, el doctor Armando Leal resaltó que en 2005 el Centro de Investigaciones Clínico-Quirúrgicas (CIMEQ), inició el Programa de Trasplante Pulmonar con dos intervenciones exitosas, aunque uno de los pacientes falleció al año y medio de la cirugía.
En ambos casos se trató de personas aquejadas de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, agregó.
El especialista, también miembro del grupo de trasplante pulmonar del CIMEQ, explicó que no todos los órganos son válidos para el implante, pues se necesita que cumplan condiciones muy estrictas.
El pulmón se deteriora con rapidez y su tiempo máximo de vida son unas seis horas. Además, está el rechazo al trasplante que afecta a un gran porcentaje de los casos, añadió.
Importante ha sido también el desarrollo de la trasplantología cardiaca y renal.
Reportes de salud indican que en la isla se han efectuado más de 130 trasplantes de corazón con una supervivencia al año del 75 por ciento (en el mundo está entre 70 y 80 por ciento), así como unos tres mil 689 implantes renales.
El desarrollo y consolidación del trabajo de detección y mantenimiento de los donantes potenciales en las unidades de cuidados intensivos y la alta especialización de los profesionales cubanos propició el crecimiento en la cifra de esas cirugías, aseguran expertos.