Cuba y Japón: 400 años de amistad
Una de las aplicaciones actuales más importantes de la ciencia para la salud humana son las investigaciones del cerebro, desarrolladas en gran medida en los últimos años gracias a los estudios funcionales de imágenes con equipos de alta tecnología.
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Prensa Latina
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Una de las aplicaciones actuales más importantes de la ciencia para la salud humana son las investigaciones del cerebro, desarrolladas en gran medida en los últimos años gracias a los estudios funcionales de imágenes con equipos de alta tecnología.

En Cuba, un grupo de expertos trabaja en el estudio de algunos padecimientos neurodegenerativos, como la la enfermedad de Alzheimer, con vistas a obtener fármacos que logren la neuroregeneración, y en otros sobre el envejecimiento.

Para intercambiar sobre estas temáticas viajaron a la nación cubana desde Japón, destacados doctores de la Universidad de Tohoku, en la ciudad de Sendai, una de las más importantes de en el campo tecnológico.

Desde esa propia urbe nipona había partido en misión diplomática hace 400 años el samurai Hasekura Rokuemon Tsunenaga, el primer japonés que visitó Cuba.

Tsunenaga salió de Sendai a fines de 1613 con destino a Europa y tras una breve estancia en México desembarcó en el puerto de La Habana a bordo del navío San José, la madrugada del 23 julio de 1614.

A cuatro siglos de esa hazaña, durante este año 2014 se celebra un intenso programa de actividades, con intercambios culturales, económicos, políticos y científicos, organizados de conjunto por autoridades y organizaciones amigas de Cuba y Japón con el concurso de las respectivas embajadas.

Así, tuvo lugar en el Hotel Nacional de Cuba un Simposio Científico Conmemorativo por los 400 años de esta amistad, con asistencia de destacados académicos como el doctor Tatsuo Ido, pionero en la ténica PET o tomogragía de emisión positrónica, utilizada en el desarrollo de imágenes para el diagnóstico de cáncer y de moléculas para diagnosticar enfermedades neurodegenerativas.

La cita académica trató sobre el uso de imágenes moleculares en el estudio del cerebro, bajo el auspicio del Comité de Intercambio Científico Técnico Cuba-Japón, el Consejo Nacional de Sociedades Científicas de la Salud y las sociedades cubanas de Neurociencias, Oncología e Imagenología.

Como parte del programa tuvo lugar una conferencia magistral a cargo del doctor Fidel Castro Díaz-Balart, asesor científico del Consejo de Estado, que versó sobre los retos de la ciencia y la innovación para el desarrollo y la experiencia cubana.

Entrevistado por Prensa Latina, el especialista señaló que los vínculos entre Japón y Cuba en el campo de las ciencias va a ser de gran impacto para el sistema de salud y para los conocimientos y saberes de la medicina cubana, con la aplicación de la biotecnología, la nanotecnología y otras tecnologías emergentes.

Por su parte, el embajador de Japón en Cuba, Hiroshi Sato, destacó el intercambio médico de su país con la isla, y señaló que ambas naciones tienen puntos comunes como el alto nivel de la medicina, así como el similar problema del alto envejecimiento de la población combinado con una baja tasa de natalidad.

"Compartir las experiencias y la visión para el futuro resulta muy valioso para ambos", comentó el diplomático, para quien además de la esfera de la medicina, Cuba y Japón tienen una larga historia de intercambios en política, economía y negocios, y en deportes como béisbol, judo y otras artes marciales, la música y ahora el sector académico.

Por su parte, el embajador cubano en Tokío, Marcos Rodríguez, señaló que Cuba logró gracias a la Revolución niveles de desarrollo en la salud pública que la singularizan en el mundo, y la dignifica además la educación humanista de sus profesionales, lo cual hace posible la presencia cubana en todos los continentes como parte de programas de colaboración médica.

Afirmó que esta posibilidad de compartir conocimientos científicos y experiencias contribuirá al enriquecimiento de las ciencias médicas en los respectivos países, lo cual en definitiva se traducirá en un mayor bienestar para ambos pueblos.

Durante la jornada, científicos cubanos y nipones, junto a diplomáticos de la isla acreditados en Tokío y sus pares nipones ante La Habana, realizaron una visita al monumento erigido en las cercanías de la bahía habanera en memoria del primer japonés que visitó esta isla caribeña hace 400 años, el samurai Hasekura Tsunenaga.