EE.UU: juez desmemoriado
Estados Unidos viste una vez más su toga de juez planetario y derrocha esfuerzos por satanizar la Revolución cubana en materia de derechos humanos, con olvido de su compromiso con los ciudadanos afectados por el huracán Katrina.
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Prensa Latina
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Estados Unidos viste una vez más su toga de juez planetario y derrocha esfuerzos por satanizar la Revolución cubana en materia de derechos humanos, con olvido de su compromiso con los ciudadanos afectados por el huracán Katrina.

Junto a la Unión Europea, Washington gasta millones de dólares en una nueva escalada mediática dirigida a desacreditar y obviar los logros de la mayor de las Antillas en diferentes ámbitos, ahora, con el pretexto la muerte voluntaria y caprichosa de un reo común al servicio de la derecha norteamericana.

A esa conducta fingida de salvador de la humanidad podríamos agregarle el popular refrán candil en la calle y oscuridad en la casa, pues mientras "sufren" por los contrarrevolucionarios de la isla caribeña, olvidan sin sentimentalismo alguno las penas de los damnificados de New Orleans.

De seguro, loa aliados del Viejo Continente conocen las promesas de reconstrucción de esa sureña ciudad anunciadas por el ex presidente George W. Bush, pero silencian la amnesia política de la Casa Blanca.

El 29 de agosto de 2005, el huracán Katrina azotó las costas del Golfo de México y la lluvia hizo ceder los diques que contenían al lago Pontchartrain, lo cual provocó la inundación del 80 por ciento de esa urbe construida en gran parte bajo el nivel del mar.

Miles de personas perdieron sus casas y las de otros quedaron dañabas, de estas, 160 mil necesitaban ser demolidas.

Varias Organizaciones No Gubernamentales reportaron como violación de los derechos humanos la imposibilidad de las minorías de acceder a las lentas acciones del gobierno de asistencia sanitaria y alojamiento, con muchas personas sin poder regresar hasta hoy a sus hogares o reconstruirlos.

Sin importar la calidad de vida de millares de ciudadanos, en muchos casos el dinero destinado para rehabilitar viviendas fue utilizado para edificar obras de importancia económica para el sector privado.

El avance de la reconstrucción y de nuevas edificaciones se ha hecho más lento en los últimos meses, según Brookings Institution.

La fuente asegura que el promedio mensual de permisos para reparaciones residenciales otorgados por la ciudad disminuyó en 2009, al igual que las autorizaciones para la fabricación de nuevas viviendas.

Actualmente muchos barrios han sido apenas reparados especialmente en el este de la ciudad, donde más 62 mil casas y departamentos están arruinados y vacíos, señala Brookings Institution.