Envía Rene González carta a Congreso de la ACTAF
René González, uno de Los Cinco héroes cubanos condenados injustamente en los Estados Unidos por combatir el terrorismo, envió hoy una carta a los participantes en el IX Encuentro Internacional de Agricultura Orgánica y Sostenible.
Fuente
Agencia Cubana de Información (AIN)
Fecha
René González, uno de Los Cinco héroes cubanos condenados injustamente en los Estados Unidos por combatir el terrorismo, envió hoy una carta a los participantes en el IX Encuentro Internacional de Agricultura Orgánica y Sostenible.

A nombre de Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y del suyo propio, René agradeció el título de miembros honoríficos de la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF), entregado en la apertura del evento.
A continuación reproducimos el texto íntegro de la misiva:

" Queridos participantes del IX Encuentro Internacional de Agricultura Orgánica y Sostenible.

Es un honor para nosotros cinco que ustedes hayan decidido otorgarnos la condición de miembros de honor de esta asociación, privilegio que aunque inmerecido aceptamos como muestra de la generosidad de ustedes, quienes al frente de la agricultura orgánica son los héroes de la batalla diaria en la búsqueda de una alternativa a modelos de explotación de la tierra agresivos, anti ecológicos y económicamente ineficientes.

Muchos han llamado la atención sobre el hecho de que se puede ser instruido sin que ello implique sabiduría.

La depredadora relación que hemos establecido con el planeta que nos sostiene es un ejemplo de ello.

Para demasiados, el consumo se ha convertido en una religión y la tecnología en su profeta. Consumen, luego existe.

Sobre el costo que para el futuro de nuestra especie tiene tales conceptos no es necesario elaborar aquí, donde se congrega tanto talento entregado a la tarea de devolvernos a una relación más racional de la tierra.

Si no la establecemos no habremos sido mucho más inteligentes que los organismos que devoran una fruta para morir con ella. Solo el tamaño planetario de la fruta y las maquinarias empleadas en devorarla habrán hecho la diferencia.

Esa nueva relación con la tierra, que amorosa nos sostiene pasa por el espíritu generoso de quien establece un vínculo efectivo, que va más allá de martirizarla con maquinaria pesada, envenenarla de productos químicos extraídos brutamente de sus propias entrañas y dejarla convertir en piedra seca.

Por eso no nos sorprende que en este momento se hayan acordado de nosotros, levantando su vista del suelo para hacer una pausa y honrarnos. Es natural en quienes han hecho de la sabiduría una forma de vida.

Ante ese gesto tan noble solo podemos decir que cualquier cosa que hayamos hecho fue solo cumplir con nuestro deber. Si ese deber implicó la defensa de la vida, de nuestra sociedad y de la alternativa que ustedes aquí representan, entonces han valido la pena y los sacrificios que nos ha traído.

Y si nos honran por ello solo podemos darles las gracias, desearles éxitos y asegurarles nuestra adhesión y nuestro compromiso.

Cinco abrazos.
Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René.