Este sábado llegará a Cuba el papa Francisco para iniciar su visita apostólica
Fuente
Radio Habana Cuba
Fecha

El papa Francisco, Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y Jefe del Estado de la Santa Sede, llegará a La Habana este sábado en horas de la tarde para iniciar una visita apostólica a Cuba, la cual se extenderá hasta el martes 22 de este mes.
 
 Su Santidad realizará una visita de cortesía al Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, y cumplirá un programa de actividades pastorales en La Habana, Holguín y Santiago de Cuba, donde ofrecerá misas y visitará la Iglesia del Cobre.
 
Está previsto que tras su llegada el papa sea saludado por miles de personas a lo largo del trayecto desde aeropuerto internacional José Martí,
 
El papa Francisco envió un mensaje al pueblo cubano en vísperas de su viaje a la nación antillana.
 
El texto dice:
 
Queridos hermanos:
 
Faltan ya pocos días para mi viaje a Cuba.
 
Con este motivo deseo enviarles un saludo fraterno antes de encontrarnos personalmente.
 
Voy a visitarlos para compartir la fe y la esperanza, para que nos fortalezcamos mutuamente en el seguimiento de Jesús. Me hace mucho bien y me ayuda mucho pensar en su fidelidad al Señor, en el ánimo con que afrontan las dificultades de cada día, en el amor con que se ayudan y sostienen en el camino de la vida. Gracias por ese testimonio tan valioso.
 
De mi parte, quisiera trasmitirles un mensaje muy sencillo, pero pienso que es importante y necesario. Jesús los quiere muchísimo, Jesús los quiere en serio, Él los lleva siempre en el corazón; Él sabe mejor que nadie lo que cada uno necesita, lo que anhela, cuál es su deseo más profundo, cómo es nuestro corazón, y Él no nos abandona nunca, y cuando no nos portamos como Él espera, siempre se queda al lado dispuesto a acogernos, a confortarnos, a darnos una nueva esperanza, una nueva oportunidad, una nueva vida. Él nunca se va, Él está siempre ahí.
 
Sé que se están preparando para esta visita con una oración, se lo agradezco infinitamente. Necesitamos rezar, necesitamos la oración, ese contacto con Jesús y con María, y me da mucha alegría que siguiendo el consejo de mis hermanos obispos de Cuba estén repitiendo muchas veces al día esa oración que aprendimos de niños: “Sagrado Corazón de Jesús, haz mi corazón semejante al tuyo.” Es lindo tener un corazón como el de Jesús, para saber amar como Él, perdonar, dar esperanza, acompañar.
 
Quiero estar entre ustedes como misionero de la misericordia, de la ternura de Dios. Pero permítanme a que les anime también a que ustedes sean misioneros de ese amor infinito de Dios, que a nadie le falte el testimonio de nuestra fe, de nuestro amor; que todo el mundo sepa que Dios siempre perdona, que Dios siempre está al lado nuestro, que Dios nos quiere.
 
Voy a ir también al Santuario de la Virgen del Cobre como un peregrino más, como un hijo que está deseando llegar a la casa de la madre. A Ella le confío este viaje y también le confío a todos los cubanos.
 
Y por favor, les pido que recen por mí, que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.
 
Jorge Mario Bergoglio, electo Sumo Pon­tífice el 13 de marzo del 2013, nació en la capital argentina el 17 de diciembre de 1936, hijo de emigrantes piamon­teses.
 
Se diplomó como técnico químico y eligió luego el camino del sacerdocio, entrando en el seminario diocesano de Villa Devoto.  El 11 de marzo de 1958 pasó al noviciado de la Com­pañía de Jesús. Completó los estudios de humanidades en Chile y en 1963, al regresar a Argen­tina, se licenció en filosofía en el Colegio San José, de San Miguel. Entre 1964 y 1965 fue profesor de literatura y psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe y en 1966 enseñó las mismas materias en el Colegio del Salvador en Buenos Aires. De 1967 a 1970 estudió teología en el Colegio San José y obtuvo la licenciatura.
 
El 13 de diciembre de 1969 recibió la ordenación sacerdotal de manos del arzobispo Ramón José Castellano. Prosiguió la preparación en la Compañía de 1970 a 1971 en Alcalá de Henares (España), y el 22 de abril de 1973 emitió la profesión perpetua. De nuevo en Argen­tina, fue maestro de novicios en Villa Barilari en San Miguel, profesor en la facultad de teología, consultor de la provincia de la Compañía de Jesús y también rector del Colegio.
 
El 31 de julio de 1973 fue elegido provincial de los jesuitas de Argentina, tarea que desempeñó durante seis años. Después reanudó el trabajo en el campo universitario y entre 1980 y 1986 es de nuevo rector del colegio de San José, además de párroco en San Miguel. En marzo de 1986 se traslada a Alemania para ultimar la tesis doctoral; posteriormente los superiores le envían al colegio del Salvador en Buenos Aires y después a la iglesia de la Compañía de la ciudad de Córdoba, como director espiritual y confesor.
 
Es el cardenal Antonio Quarracino quien le llama como su estrecho colaborador en Buenos Aires. Así, el 20 de mayo de 1992, Juan Pablo II le nombra obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio recibe en la catedral la ordenación episcopal de manos del purpurado. Como lema elige Miserando atque eligendo “lo miró con misericordia y lo eligió” y en el escudo incluye el cristograma IHS, símbolo de la Compañía de Jesús.
 
El 3 de junio de 1997 fue promovido como arzobispo coadjutor de Buenos Aires. Antes de nueve meses, a la muerte del cardenal Quarracino, le sucede, el 28 de febrero de 1998, como arzobispo, primado de Argen­tina. El 6 de noviembre sucesivo fue nombrado también Ordinario para los fieles de rito oriental residentes en el país y desprovistos de Ordinario del propio rito.
 
Tres años después, en el Consistorio del 21 de febrero de 2001, san Juan Pablo II le crea cardenal, asignándole el título de san Roberto Bellarmino. Hasta el inicio de la sede vacante era miembro de las Congrega­ciones para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, para el clero, para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica; del Consejo pontificio para la familia y de la Comisión pontificia para América Latina.