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Investigador venezolano denuncia complot en crimen de Barbados
A 33 años del sabotaje contra un avión civil cubano en que murieron 76 personas, un investigador venezolano insistió hoy en que se investigue un complot de mayores proporciones a las conocidas hasta ahora.
Fuente
Prensa Latina
Fecha
A 33 años del sabotaje contra un avión civil cubano en que murieron 76 personas, un investigador venezolano insistió hoy en que se investigue un complot de mayores proporciones a las conocidas hasta ahora.
Alexis Rosas, co-autor con Ernesto Villegas del libro Posada Carriles: el terrorista de los Bush, asegura que toda la plana mayor de la DISIP
(policía política) estaba en conocimiento del atentado .
En un artículo en el diario Correo del Orinoco, Rosas precisa que los funcionarios no hicieron nada por evitarlo y después movieron sus influencias para ocultar evidencias del atentado conocido como Crimen de Barbados, pues la bomba estalló cerca de esa isla.
Al respecto expone el interrogatorio que un por entonces jefe de ese cuerpo de seguridad le hizo en 1976 a Hernán Ricardo, uno de los autores del crimen, durante el cual le insta a narrarle los hechos para protegerlo a él y sus cómplices.
Aquí se planificó el atentado contra el avión, se encubrió a los asesinos, se le dieron todas las garantías a los autores intelectuales, y también se planificó la absolución por los tribunales del terrorista Orlando Bosch, socio de Luis Posada Carriles.
Como resultado del complot, agrega, se organizó la huída de Posada Carriles, terrorista de origen cubano, a quien se le había dado la ciudadanía venezolana cuando fue insertado en los cuerpos de seguridad de este país por la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
El investigador venezolano aclara que el Pentágono necesitaba a Posada Carriles en Centroamérica, donde desarrollaba una guerra sucia contra el gobierno sandinista de Nicaragua y el Frente Farabundo Martí de El Salvador.
Alexis Rosas, co-autor con Ernesto Villegas del libro Posada Carriles: el terrorista de los Bush, asegura que toda la plana mayor de la DISIP
(policía política) estaba en conocimiento del atentado .
En un artículo en el diario Correo del Orinoco, Rosas precisa que los funcionarios no hicieron nada por evitarlo y después movieron sus influencias para ocultar evidencias del atentado conocido como Crimen de Barbados, pues la bomba estalló cerca de esa isla.
Al respecto expone el interrogatorio que un por entonces jefe de ese cuerpo de seguridad le hizo en 1976 a Hernán Ricardo, uno de los autores del crimen, durante el cual le insta a narrarle los hechos para protegerlo a él y sus cómplices.
Aquí se planificó el atentado contra el avión, se encubrió a los asesinos, se le dieron todas las garantías a los autores intelectuales, y también se planificó la absolución por los tribunales del terrorista Orlando Bosch, socio de Luis Posada Carriles.
Como resultado del complot, agrega, se organizó la huída de Posada Carriles, terrorista de origen cubano, a quien se le había dado la ciudadanía venezolana cuando fue insertado en los cuerpos de seguridad de este país por la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
El investigador venezolano aclara que el Pentágono necesitaba a Posada Carriles en Centroamérica, donde desarrollaba una guerra sucia contra el gobierno sandinista de Nicaragua y el Frente Farabundo Martí de El Salvador.
