La prevención es la más efectiva medida ante el virus H1N1
Autoridades sanitarias cubanas insistieron hoy en la necesidad de la prevención como la medida más efectiva para combatir la epidemia del virus de influenza A H1N1, de la cual se han confirmado 621 casos en el país, y se han reportado tres fallecidos.
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AIN
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Autoridades sanitarias cubanas insistieron hoy en la necesidad de la prevención como la medida más efectiva para combatir la epidemia del virus de influenza A H1N1, de la cual se han confirmado 621 casos en el país, y se han reportado tres fallecidos.

Luis Estruch, viceministro de Salud Pública, explicó como se gestiona con la OMS la vacuna que combate esta enfermedad, de alto costo en el mercado y adquirida mayoritariamente por los países del primer mundo, lo que hace más difícil su adquisición.

Sin embargo, Estruch aseveró que mientras ésta llega,  lo más adecuado es cumplir las orientaciones para evitar el contagio y la atención ágil y eficaz ante cualquier sospecha de infestación, sobre todo en los grupos de riesgo como embarazadas y niños menores de cinco años.

El funcionario participó junto a otros dirigentes en el programa mesa Redonda Informativa de la Radio y Televisión, donde se ofreció una amplia panorámica sobre la pandemia generada por el virus H1N1 y otras enfermedades respiratorias agudas con las cuales suele enmascararse.

A 167 días de haber hecho su aparición el virus, trasciende  que el país pudo controlar la primera fase de la epidemia, pero al llegar el cambio de estación tradicionalmente suele ocurrir un incremento de estos casos y de otras enfermedades respiratorias agudas, por lo cual la población y el sistema sanitario deben elevar su disposición.

En el  mundo la influenza A H1N1 ha llegado a 188 países, la cifra de contagiados alcanza más de 320 mil personas, y las muertes superan las cuatro mil 500, de las cuales tres mil 202 se registran en países del continente americano.

El reporte de las tres primeras muertes en el país nos dice de la situación compleja ante el avance de la pandemia, sin embargo estamos confiados en que saldremos adelante, tanto por la organización y recursos disponibles como por la respuesta de la población, refirió el dirigente.

Tanto Estruch como otros participantes en el panel enfatizaron en el deber de cada cubano en cumplir  acciones como observar las medidas higiénico-sanitarias individuales y colectivas  orientadas, y asistir al médico apenas se detectan síntomas como fiebre alta, tos, secreciones nasales, dolores de garganta, articulares o musculares, entre otras manifestaciones.

Explicaron que un factor determinante en evitar complicaciones mayores es la atención médica en las primeras 48 horas después de la aparición de la enfermedad y en aplicar con eficacia el pesquisaje o búsqueda a todos los niveles sociales.

El coronel José Betancourt, jefe de gestión  para la prevención de riesgos del Estado Mayor de la Defensa Civil, afirmó que es primera vez que el país se declara en fase de alerta ante una situación sanitaria, a semejanza de cuando Cuba ha estado amenazada por un fenómeno climatológico.

Abundó en el funcionamiento de un grupo especial de trabajo creado por esa entidad y el ministerio de Salud Pública, con la participación de otros organismos del Estado, que da un seguimiento de la situación nacional, labor que también acometen en provincias y municipios agrupaciones similares.

Irene Rivero, viceministra de Educación, abordó el desempeño del Sistema nacional de enseñanza en el combate a esta epidemia, dada la existencia en el país de más de dos millones de estudiantes.

El curso escolar ha comenzado bien y continuará sin interrupciones, enfatizó Rivero quien indicó que se han orientado medidas especiales que incluyen la capacitación y preparación de profesores, trabajadores y alumnos, mayor divulgación, aumento de la higienización de las escuelas y sus áreas exteriores y tareas de pesquisaje y vigilancia, entre otras.

Durante el programa trascendió que el país ha hecho grandes erogaciones para adquirir el equipamiento y los medicamentos necesarios, así como en completar y desarrollar los medios de diagnóstico imprescindibles.

El Tamiflú, principal medicamento para combatir el virus, se produce en el país, dijo Estruch.

Un esfuerzo fundamental ha sido la preparación del personal médico, de enfermería y demás trabajadores para enfrentar la situación, en especial aquellos de la atención primaria, quienes tienen una especial importancia en la primera trinchera de enfrentamiento a la epidemia, según expresó José Angel Portal,  viceministro de Salud pública para la asistencia médica.

Portal explicó que en el país existe una red de atención primaria en consultorios del Médico de la Familia en barrios y comunidades y en policlínicos y añadió que los profesionales de la salud en esa fase de la asistencia están en condiciones de diagnosticar y orientar la conducta a seguir con cada caso.

El funcionario aseguró que Cuba tiene la reserva necesaria de medicamentos para enfrentar la pandemia y específicamente se refirió al Tamiflú, el cual es muy efectivo en las 48 horas iniciales de padecer la influenza A, aunque también en momentos posteriores.

Explicó que este medicamento se aplica en dosis según la edad del enfermo, no tiene contraindicación con embarazadas, pero que debe emplearse bajo prescripción médica.

La doctora Guadalupe Guzmán, jefa del laboratorio de virología del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, explicó que Cuba posee capacidad de diagnóstico de la pandemia y cuenta con una red de instalaciones para ello.

Expresó que el país tiene un Sistema Nacional de Colecta de Muestras y refirió que, además de la influenza A (H1N1), se le da seguimiento al dengue.

Por su parte, el doctor Manuel Santín, director nacional de Epidemiología, reclamó medida de higiene para reducir la propagación de la enfermedad.

La mesa redonda se refirió también a la situación del dengue en el país, del cual se han registrado en este año 48 casos, ninguno de ellos del tipo hemorrágico y sin que se reporten fallecimientos.

Estruch precisó que en el municipio de Centro Habana se registró un brote a mediados de año y se combate un brote secundario en Playa, pero que deben mantenerse intensas medidas de vigilancia y erradicación del mosquito Aedes aegipty, que es el vector transmisor de la enfermedad.

En especial mencionó las ciudades de Guantánamo, Santiago de Cuba, Bayamo, Camaguey y Ciudad de La Habana donde hay que dar la batalla por eliminar a ese insecto, sobre todo con la realización de los exámenes denominados autofocales en viviendas y centros laborales para detectar al vector.

Estruch concluyó el panel insistiendo en que el cumplimiento de las medidas orientadas y la preparación y trabajo del sistema sanitario de salud y otros organismos son vitales para controlar la epidemia en Cuba, y sentenció que son muchas las capacidades y fortalezas de la población y sus autoridades que permiten augurar el triunfo ante esta nueva etapa.