La Habana, 16 sep (AIN) La atención al adulto mayor en Cuba, será mostrada en la cita internacional GERONTOGER 2008, con la participación de profesionales de la geriatría, gerontología, medicina familiar y especialidades quirúrgicas.
Con sede en el Palacio de Convenciones de La Habana, el foro reunirá, desde hoy y hastal el viernes 19, a expertos de México, Uruguay, Venezuela, Argentina, España, Colombia, Chile, Honduras, Brasil, y Perú, entre otros países, quienes conocerán acerca de la realidad y perspectivas del envejecimiento en la isla caribeña.
Antes del triunfo de la Revolución en Cuba, la expectativa de vida era menor de 60 años y actualmente supera los 76 años.
Resulta importante el desarrollo científico y la difusión del conocimiento de los problemas, tanto sociales como de salud, que pueden afectar a este grupo poblacional, el cual en Cuba suma más del 16 por ciento del total de habitantes y para el 2025 será del 26 por ciento, según estadísticas nacionales.
La reunión devendrá un espacio para que los adultos mayores expongan y debatan sus dificultades y necesidades, y de conjunto con profesionales e investigadores, trabajen por las iniciativas que respondan a este reto.
Bajo el lema "Por el Bienestar de los Adultos Mayores ", los expertos profundizarán sobre la longevidad, calidad de vida, sistemas de atención médica y social, cirugía geriátrica, epidemiología del envejecimiento, promoción y prevención de salud, formación de recursos humanos, psicología gerontológica y fragilidad y discapacidad.
Mientras, los participantes de ese grupo etáreo centrarán sus intercambios en las personas de edad y la familia, la actividad física, neoliberalismo, globalización y tercera edad, la contribución al desarrollo social del adulto mayor, los derechos de esas personas, la jubilación y la universidad de la tercera edad, entre otros.
El envejecimiento poblacional como fenómeno mundial constituye un logro de la humanidad, pero las sociedades deben estar preparadas para enfrentarlo y así alcanzar una vejez satisfactoria, solo posible con la integración de todos los niveles de atención y la preparación constante de los profesionales vinculados al cuidado del anciano, de lo cual Cuba es ejemplo.