La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, participará hoy aquí en la Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Nuclear, en su última jornada en Nueva York, donde inauguró la 66 Asamblea General de la ONU.
En conferencia de prensa sobre la estancia de Rousseff en la sede la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el vocero de la presidencia brasileña, Rodrigo Baena, indicó que el encuentro de esta mañana tiene como fondo el accidente nuclear de Fukushima, en Japón.
Asimismo, prosiguió, persigue discutir como asegurar que el uso de la energía nuclear para fines pacífios se dé con el máximo de seguridad, así como busca contribuir a elevar el compromiso político con el perfeccionamiento de la seguridad nuclear y de la preparación contra desastres de ese tipo.
En la noche, la mandataria brasileña viajará de regreso a Brasil, a donde llegará en la mañana de este viernes.
Este miércoles, Rousseff pasó a la historia como la primera mujer en pronunciar el discurso de apertura de una Asamblea General de la ONU. En su intervención, la presidenta brasileña abordó los principales problemas que aquejan al mundo y alertó sobre la necesidad de resolver lo antes posible la crisis económica internacional.
El mundo se enfrenta con una crisis que al mismo tiempo es económica, de gobernanza y de coordinación política, dijo, y que No habrá retorno de la confianza y del crecimiento mientras no se intensifiquen los esfuerzos de coordinación entre los miembros de la ONU y las demás instituciones multilaterales.
Indicó que la ONU y demás entidades internacionales precisan emitir, con la máxima urgencia, señales claras de cohesión política y coordinación macroeconómica. Al respecto, señaló que urge profundizar la reglamentación del sistema financiero y controlar esa fuente inagotable de inestabilidad.
Más adelante refirió que el mundo sufre las doloras consecuencias de intervenciones que agravan los conflictos, posibilitando la infiltración del terrorismo donde no existía, inaugurando nuevos ciclos de violencia, multiplicando los números de víctimas civiles.
"Mucho se habla sobre la responsabilidad de proteger, poco se habla sobre la responsabilidad al proteger", sostuvo, al tiempo que insistió en la necesidad de reformar los organismos financieros y la gobernanza global, en particular el Consejo de Seguridad de la ONU.
La presidenta brasileña lamentó no poder saludar el ingreso pleno de Palestina desde la tribuna de la sede del organismo internacional en Nueva York, y aseveró que "así como la mayoría de los países en esta Asamblea, creemos que llegó el momento de tener a Palestina aquí representada a pleno título".
El reconocimiento al derecho legítimo del pueblo palestino a la soberanía y la autodeterminación amplía las posibilidades de una paz duradera en el Medio Oriente, subrayó Rousseff.
