“No renunciaremos nunca a los principios que adquirimos en la lucha por traer toda la justicia a nuestra patria poniéndole fin a la explotación del hombre por el hombre, inspirados en la historia de la humanidad y en los más preclaros teóricos y promotores de un sistema socialista de producción y distribución de las riquezas, el único capaz de crear una sociedad verdaderamente justa y humana”.
"Juntos debemos estar todos los que hemos sufrido injusticias. Juntos debemos estar todos los que hemos sido víctimas de algún atropello, de algún abuso, de alguna explotación".
“No hemos conquistado toda la justicia, pero tenemos que salvar toda la justicia conquistada!”
“Quien conoció la dignidad, quien conoció la libertad, quien conoció el honor, quien conoció la igualdad, quien conoció la justicia social, aunque no haya vivido en aquella época, no se resigna ni se resignará jamás a vivir sin ella cualquiera que sea el precio.”
"Donde hay justicia no hay crimen".
"La cultura humana empieza por la justicia entre los hombres, la hermandad entre los hombres, la solidaridad entre los hombres".
“(…) Porque quienes no estuvieran interesados en la revolución sino en impedir las revoluciones, quienes no estuvieran interesados en la justicia sino en medrar y enriquecerse de la injusticia, no podrían estar jamás interesados en enseñar a un pueblo su hermosa historia, su justiciera revolución, su heroica lucha en pro de la dignidad y de la justicia.”
“No basta tener los instructores, no basta tener las instalaciones; hace falta que el pueblo desee, quiera, comprenda, le agrade la importancia de practicar el ejercicio físico y el deporte.”
“Tenemos que enseñarles a otros países, a las masas, lo que puede un pueblo cuando hay cambio, cuando hay justicia social; tenemos que enseñarles a los demás, pero tenemos que sacar más provecho, más felicidad para nuestro pueblo, más práctica del ejercicio; tenemos que probar nuestra fuerza, nuestra capacidad, no contentarnos en nada con los éxitos que hemos alcanzado.”
"Hoy 16 de septiembre, como habíamos previsto, se inaugura oficialmente el curso escolar y se proclama con fuerza la necesidad de llevar adelante hasta sus últimas consecuencias la revolución educacional profunda y sin precedentes en que estamos envueltos. Más allá de un elemental deber de humanidad y justicia social, es también para nuestro pueblo un imperativo de nuestra época y nuestro futuro. Del éxito que obtengamos, podrán beneficiarse muchos otros pueblos del mundo".
"No nos volvemos injustos, no; nos volvemos más justos; no nos volvemos crueles, pero nos volvemos duros, porque hay que ser justos y defender esa justicia con la pasión que las circunstancias exijan".