“Se equivocan los que cantan victoria. Se equivocan los que creen que su muerte es la derrota de sus ideas, la derrota de sus tácticas, la derrota de sus concepciones guerrilleras, la derrota de sus tesis. Porque aquel hombre que cayó como hombre mortal, como hombre que se exponía muchas veces a las balas, como militar, como jefe, es mil veces más capaz que aquellos que con un golpe de suerte lo mataron.”

“Podrá morir el artista, sobre todo cuando se es artista de un arte tan peligroso como es la lucha revolucionaria, pero lo que no morirá de ninguna forma es el arte al que consagró su vida y al que consagró su inteligencia.”

“(…) de su muerte heroica y gloriosa pretenden negar la veracidad o el valor de sus concepciones y sus ideas guerrilleras.”

“Los enemigos pretenden sacar conclusiones de su muerte. ¡Che era un maestro de la guerra, Che era un artista de la lucha guerrillera! Y lo demostró infinidad de veces (…)”

“Para un hombre como él no eran necesarios muchos argumentos. Le bastaba saber que Cuba vivía en una situación similar, le bastaba saber que había hombres decididos a combatir con las armas en la mano esa situación, le bastaba saber que aquellos hombres estaban inspirados en sentimientos genuinamente revolucionarios y patrióticos. Y eso era más que suficiente.”

“Esta es la patria de los revolucionarios de este continente, al igual que Estados Unidos es el albergue inevitable de todos los esbirros, de todos los malversadores, de todos los explotadores, de todos los reaccionarios de este continente, porque no hay ladrón, no hay explotador, no hay reaccionario, no hay criminal, que no tenga las puertas abiertas de Estados Unidos”.

“El verdadero revolucionario: el que lucha por una causa, el que es capaz de hacerlo tan desinteresadamente que ni siquiera los honores o las glorias le preocupan a la hora de cumplir el deber.”

“Nosotros somos revolucionarios de convicciones firmes, y nuestras ideas, nuestras convicciones, son irrenunciables. Hay cosas sagradas: la independencia, la soberanía del país, sus principios revolucionarios, su sistema político y social, su derecho a construir el futuro, que son irrenunciables, quien pretenda destruirlas, tendrá que combatir contra nosotros.”

“Se equivocan los que creen que cualquier pueblo revolucionario, que cualquier movimiento verdaderamente revolucionario, puede ser obligado a rendirse o capitular.”

“Las drogas constituyen una forma de delito eminentemente burgués y propio de la mentalidad enajenada del ciudadano en el régimen burgués; además, este negociaba con las drogas. Eran un gran negocio las drogas, el contrabando de drogas, y se manejaban decenas de millones de pesos en el mismo que también era tolerado de muchas formas. Algún que otro infeliz iba a parar a la cárcel; pero los grandes negociantes y grandes contrabandistas de drogas no tenían problemas de ninguna clase, la droga se convierte en un delito con la Revolución”.