“Ningún gobierno revolucionario que llega al poder quiere problemas internacionales. Lo que quiere es invertir su esfuerzo en resolver sus problemas propios, lo que quiere es llevar adelante un programa, como lo quieren los gobiernos que realmente están interesados en el progreso de su país”.

“Como hemos dicho recientemente, es fácil ser revolucionario en tiempos fáciles, el mérito verdadero es ser revolucionario en tiempos verdaderamente difíciles”.

“Cuando se vaya a definir a un revolucionario, lo primero que habría que preguntarle es si cree o no cree en el pueblo, si cree o no cree en las masas.”

“Y nosotros entendemos por hombre el hombre revolucionario, el hombre de ideas, el hombre de dignidad, el hombre de valor. Y eso es un fruto de estos años. Y la dialéctica de la vida demuestra eso: la lucha es lo que hace al hombre; el combate es lo que hace al hombre; el trabajo es lo que hace al hombre.”

“¡No abandonar jamás el campo de batalla, no desertar jamás, no desistir jamás de los propósitos, porque esas son las virtudes que deben tener los revolucionarios! (.) ¡Esas son las virtudes que hicieron posible la patria libre! ¡Esas son las virtudes que hicieron posible la Revolución! ¡Y esas son las virtudes que se necesitan para salir adelante, para vencer el subdesarrollo, para vencer el bloqueo, para hacer realidad la satisfacción de los sueños de nuestro pueblo, para hacer realidad los sueños y el programa de la Revolución!”

“Somos revolucionarios, somos marxistas, somos internacionalistas; luchamos por la unión y la fraternidad entre los hombres, luchamos por la justicia; combatimos las ambiciones, los egoísmos, los individualismos”.

“Para nosotros los cubanos, para nuestro pueblo, no hay tarea más importante en la etapa actual que la formación de nuestra juventud, juventud que se forma en el estudio y en el trabajo, juventud que se forma en las ideas revolucionarias, juventud que se forma en la comprensión de los problemas del mundo de hoy, juventud que tiene y tendrá una participación cada vez mayor en el proceso revolucionario”.

“(…) ¡Porque el revolucionario verdadero no es el revolucionarismo de palabra, sino el revolucionarismo de hechos!”

"¡No somos fuertes porque tengamos milicias, sino que tenemos milicias porque hay espíritu revolucionario y unión en el pueblo!; somos fuertes no porque tengamos fusiles, sino porque hay hombres y mujeres dispuestos a manejar esos fusiles, porque hay un pueblo que está dispuesto a usarlos en defensa de sus derechos sagrados y de sus grandes aspiraciones".