“Debemos comprender que estamos ante un mundo donde los acontecimientos marchan más rápido que la conciencia de lo insostenible que ese mundo es y la imperiosa e inevitable necesidad de que sea sustituido por otro orden, si es que la humanidad quiere sobrevivir”.

“(…) la concepción política del imperialismo, al igual que el orden económico y la globalización neoliberal impuestos al mundo, están huérfanos e indefensos en el terreno de las ideas y de la ética. Es en ese campo donde se decidirá la lucha principal de nuestro tiempo. Y el resultado final de esa batalla, sin alternativa posible, estará del lado de la verdad y por tanto del lado de la humanidad”.

“No renunciaremos nunca a los principios que adquirimos en la lucha por traer toda la justicia a nuestra patria poniéndole fin a la explotación del hombre por el hombre, inspirados en la historia de la humanidad y en los más preclaros teóricos y promotores de un sistema socialista de producción y distribución de las riquezas, el único capaz de crear una sociedad verdaderamente justa y humana”.

“Con lo grande que fue la epopeya de la independencia de América Latina, con lo heroica que fue aquella lucha, a la generación de latinoamericanos de hoy les ha tocado una epopeya mayor y más decisiva todavía para la humanidad”.

"La experiencia vivida hasta hoy por la humanidad enseña que no es del análisis frío, el pensamiento racional ni la previsión y el sentido común más elemental de donde emergen las soluciones. Es doloroso, pero la historia ha demostrado que sólo de las grandes crisis pueden surgir las grandes soluciones".

"Soñamos con un mundo mejor, un mundo más justo, un mundo realmente más humano por el cual todos tenemos el deber de luchar. El futuro de ustedes y de los hijos de ustedes será el futuro que esta humanidad sea capaz de construir. Esta humanidad amenazada por un enorme número de peligros en todas partes, que no le dan derecho tampoco a nadie a perder la fe en el hombre, a perder la fe en un destino mejor para ella".

"Las condiciones existentes hoy en el mundo hacen insostenible este orden infame que estamos soportando y, por tanto, en nuestro criterio, la tarea número uno es sembrar ideas, sembrar conciencia, para que cuando ese mundo se derrumbe la humanidad esté mejor preparada para construir sobre sus ruinas un mundo mejor, una globalización más humana".

"Más que una "nueva arquitectura" para un sistema viejo y caduco, lo que urge es demoler hasta los cimientos el sistema financiero establecido y crear otro verdaderamente honesto, democrático, equitativo y humano, que ayude a erradicar la pobreza y a salvar al mundo".

"Lucharemos por nuestro pueblo y por la humanidad.  Y nuestra voz puede llegar y llegará muy lejos".

"Cese la tiranía de un orden que impone principios ciegos, anárquicos y caóticos, que conduce a la especie humana hacia el abismo. Sálvese la naturaleza.