“[...] No debe haber ningún hombre que se considere cuadro político que no posea sensibilidad para sentir hondamente la gente y los problemas de la gente”.
“[...] la cuestión de la ciencia y de la técnica es lo más importante de la política de cualquier gobierno capitalista o socialista [...]”.
“(…) los únicos milagros son los que salen de la dignidad del hombre, de la inteligencia del hombre, del honor del hombre, del trabajo del hombre—; lo que hay es una línea, una política, objetivos, estrategias, voluntad de luchar, necesidad de multiplicar el esfuerzo y de enfrentarnos a los problemas.”
“¡La soberanía no se entrega ni se negocia! ¡El derecho a construir el régimen social, económico y político que nuestro pueblo elija, no se depone ante nada ni ante nadie!”
“No son las transnacionales las que nos van a integrar y las que nos van a unir; pero cuando hablamos de la integración económica y política de América Latina, hablamos, sobre todo, de una cuestión de conciencia, de una conciencia que hay que formar, de un pensamiento que hay que crear. Si no se crea un pensamiento, si no se crea una conciencia, nada será posible”.
“Creo que tenemos el deber de ser políticos, creo que tenemos el deber de ser inteligentes, porque si no utilizamos la inteligencia no llegamos a ninguna parte; pero, al mismo tiempo, tenemos el deber de ser serios, tenemos el deber de defender los principios y, realmente, en ninguna circunstancia podemos sacrificar un principio en aras de una quimera, y hoy la política futura de Estados Unidos con relación a América Latina es una incógnita, puede ser una quimera”.
"Nos ha tocado el privilegio de vivir y ser testigos presenciales de una auténtica Revolución, de una Revolución cuya fuerza es ya una fuerza que se desarrolla, fuera de las fronteras de nuestro País, cuya influencia política y moral está haciendo estremecerse y tambalearse el Imperialismo en este continente".
“El mundo marcha en una dirección todavía peor: la hegemonía política mundial por una superpotencia que muchas veces se ha excedido en el uso de la fuerza. Se pretende utilizar para ese hegemonismo, incluso, los propios mecanismos de las Naciones Unidas. Nunca como hoy fue tan importante proclamar y defender intransigentemente el principio de que la independencia y la soberanía de cada Estado son sagradas”.
“El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo”.
“Por primera vez en la historia humana, nuestra especie corre un riesgo real de extinción. La amenazan no solo la destrucción de su medio natural de vida, sino también graves riesgos políticos, armas cada vez más sofisticadas de destrucción y exterminio masivo y doctrinas extremistas que podrían apoyarse en mortales y aniquiladoras fuerzas”.