“El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo”.
“Por primera vez en la historia humana, nuestra especie corre un riesgo real de extinción. La amenazan no solo la destrucción de su medio natural de vida, sino también graves riesgos políticos, armas cada vez más sofisticadas de destrucción y exterminio masivo y doctrinas extremistas que podrían apoyarse en mortales y aniquiladoras fuerzas”.
“Nunca he dudado de los factores éticos que suelen ser características de los pueblos, con independencia de la política de los gobiernos”.
“La batalla ahora es más dura y difícil. Un imperio hegemónico, en un mundo globalizado, la única superpotencia que prevaleció después de la guerra fría y el prolongado conflicto entre dos concepciones políticas, económicas y sociales radicalmente diferentes, constituye un enorme obstáculo para lo único que hoy podría preservar no solo los más elementales derechos del ser humano, sino incluso su propia supervivencia”.
“Cualquier persona honesta capaz de observar con objetividad los acontecimientos, puede apreciar la peligrosidad del conjunto de hechos cínicos y brutales que caracterizan la política de Estados Unidos, y explican la bochornosa soledad de ese país en el debate de Naciones Unidas sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba”.
“Sería interminable la lista de contradicciones entre las ideas que la nación cubana ha defendido con grandes sacrificios durante medio siglo y la política egoísta de ese colosal imperio”.
“Las proezas que ya nuestro país puede hacer en el campo de la medicina, el capital humano enorme con que cuenta no lo tiene ningún país del mundo; profesionales capaces de viajar a cualquier lugar del mundo por difícil que sea, que no los tienen los demás”.
“Durarán lo que dure nuestra especie. Nunca antes esta se vio tan amenazada por la combinación del subdesarrollo político de la sociedad y las creaciones de la tecnología, que parecen no tener límites y se van más allá de toda racionalidad en su capacidad de autodestrucción. Guerras de exterminio, cambios de clima, hambre, sed, desigualdades, nos rodean por todas partes”.
“(…) la concepción política del imperialismo, al igual que el orden económico y la globalización neoliberal impuestos al mundo, están huérfanos e indefensos en el terreno de las ideas y de la ética. Es en ese campo donde se decidirá la lucha principal de nuestro tiempo. Y el resultado final de esa batalla, sin alternativa posible, estará del lado de la verdad y por tanto del lado de la humanidad”.
"La política para mí es el combate amplio y resuelto de las ideas".