“Reprimiendo a los estudiantes, a los jóvenes, a los trabajadores, mal veo que nadie, por muy poseído que estuviera, por muy bien intencionado, por muy imbuido de ideas revolucionarias y propósitos revolucionarios, pudiera marchar a ninguna parte”.
“(…) estos no son tiempos de pensar en la propia patria; hay que pensar en términos de la patria latinoamericana y caribeña, esa que está representada aquí también a través de la OCLAE”.
"Subestimaron a nuestro pueblo, calcularon mal; y ellos, acostumbrados a trabajar con cerebros electrónicos, con datos, con cifras, con computadoras de todo tipo, se equivocaron, porque hay algo que sus cerebros electrónicos no podían medir, hay algo que sus computadoras no podían calcular, y eso era: la dignidad, la moral, y el espíritu revolucionario de nuestro pueblo. Porque fue el espíritu del pueblo lo que aplastó a los invasores".