"Algunos en sus angustias, incertidumbres y dudas, buscan alternativas eclécticas. El mundo, sin embargo, no tiene otra alternativa a la globalización neoliberal, deshumanizada, moral y socialmente indefendible, ecológica y económicamente insostenible, que una distribución justa de las riquezas que los seres humanos sean capaces de crear con sus manos laboriosas y fecunda inteligencia".
"(...) reclamamos, y por lo que debemos luchar, es que la globalización inevitable que por ley de la historia hoy se desarrolla, sea la globalización de la fraternidad y la cooperación entre todos los pueblos, del desarrollo sostenible, de la justa distribución y el uso racional de las abundantes riquezas materiales y espirituales que con sus manos y su inteligencia es capaz de crear el hombre, condición indispensable para la patria común ineludible de una humanidad que puede y debe perdurar".
"Un grupo reducido de naciones ricas disfruta y divulga patrones de consumo irracionales e insostenibles, mientras la inmensa mayoría de los habitantes del planeta, que en el Tercer Mundo crecen exponencialmente, sufre de una pobreza cada vez más humillante, insoportable".