“(…) no hay un solo ser humano desamparado y sin seguridad social en nuestro país, a pesar de nuestra gran pobreza actual. Los vicios que vemos todos los días en las sociedades capitalistas, no existen en nuestro país. Eso ha sido obra de la Revolución”.

“Constituye una proeza sin precedente en la historia que, aun en estas circunstancias, ni una sola escuela, ni un solo hospital, ni un solo hogar de ancianos, ni un solo círculo infantil, se haya cerrado”.

“Les hemos garantizado la educación a todos los niños del país, la asistencia médica, la seguridad social, aun en medio de la guerra económica (…) sin embargo, no hemos cerrado una sola escuela, un solo hospital, un solo policlínico; no hemos cerrado un solo círculo infantil, un solo hogar de ancianos. ¿Cómo lo hemos hecho? Con grandes sacrificios y repartiendo lo que tenemos entre todos, queriendo multiplicar los peces y los panes con nuestro esfuerzo y con nuestro trabajo”.