El presidente de la República de Ghana, Nana Addo Dankwa Akufo-Addo, rememoró este viernes en La Habana su primera visita a Cuba en calidad de ministro de Relaciones Exteriores de su país, cuando se reunió con el líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, y este predijo que un día se convertiría en Jefe de Estado.
“Me fui de Cuba con esa idea sonando en mi mente”, aseguró el mandatario, quien ocupó la máxima dirección de Ghana hace apenas dos años. “Estoy seguro de que Fidel hoy está mirando con alegría de que su predicción se haya convertido en realidad”.
Este es el primer año sin Fidel. Al menos el primero ciclo de 365 días que cerrará sin la presencia física del líder histórico de la Revolución, sin la posibilidad de un nuevo consejo o alerta, como aquella que hizo en el 7mo. Congreso del Partido sobre el sobrehumano esfuerzo que implica gobernar cualquier pueblo en tiempos de crisis.
Cientos de miles de residentes en el exterior son coprotagonistas hoy del debate del proyecto de Constitución que marcará el futuro socialista, democrático, próspero y sostenible al que aspira la inmensa mayoría de los cubanos. Resulta sin dudas un éxito de la nación.
Pero la relación de Cuba con sus emigrados no ha estado al margen del conflicto histórico con los Estados Unidos y el apoyo incondicional de Washington a grupos de emigrados que apostaron por el terrorismo y las agresiones para derrocar la Revolución desde el mismo primero de enero de 1959.
Homenaje póstumo al Comandante en Jefe en la Plaza de la Revolución "José Martí".