Pocas personas son conocidas en todo el mundo solo por su nombre como lo es Fidel. Razón tenía el General de Ejército Raúl Castro Ruz cuando afirmó que Fidel es Fidel e insustituible, pues su presencia se siente cada día cuando nuestro pueblo y gobierno enfrentan las dificultades como él nos enseñó.
A solo cuatro meses del triunfo de la Revolución Cubana, el 27 de abril de 1959, a bordo del avión que lo conduce a la Conferencia de los 21, a efectuarse en Buenos Aires, Argentina, el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, alertó a los pueblos de América a buscar verdaderas soluciones al atraso económico.
Solo un día transcurrió entre la firma sancionadora de Kennedy –de la Proclama Presidencial que oficializó el bloqueo económico total de Estados Unidos contra Cuba– y la respuesta masiva de un pueblo en pie que inundó, con más de un millón de personas, la Plaza de la Revolución José Martí, el 4 de febrero de 1962.
Se aprobaron los Estatutos y la Política de formación, selección, ubicación, promoción y superación de cuadros, y en el ordenamiento del país se aprobaron la nueva División Político-Administrativa, los órganos del Poder Popular y la Plataforma Programática. Subrayó Fidel también el importante papel de la política exterior de Cuba, basada en la firmeza de principios y la subordinación de las posiciones cubanas a las necesidades internacionales de la lucha por el socialismo.
Tras ocho horas de caminar en las montañas de la Sierra Maestra combatientes del naciente Ejército Rebelde rodearon la noche del 28 de mayo de 1957 el cuartel de El Uvero y comenzó el asalto que marcaría en palabras de Ernesto Che Guevara la mayoría de edad de la guerrilla.
El Uvero era uno de los puntos de la costa oriental donde se habían establecido fuertes guarniciones como parte de las medidas de reforzamiento militar del ejército gubernamental en la Sierra Maestra.
La víspera del aniversario 60 de la Unión de Jóvenes Comunistas se convirtió en el contexto ideal para que el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, celebrase la fecha junto a más de un centenar de jóvenes que, trabajo voluntario mediante, saludaron la fecha con la contribución a la producción agrícola, una prioridad para nuestro país.