“Siempre he pensado que la educación es una de las más nobles y humanas tareas a las que alguien puede dedicar su vida. Sin ella no hay ciencia, ni arte, ni letras; no hay ni habría hoy producción ni economía, salud ni bienestar, calidad de vida, ni recreación, autoestima, ni reconocimiento social posible”.
"La revolución es el arte de aglutinar fuerzas para librar las batallas decisivas contra el imperialismo. Ninguna revolución, ningún proceso se puede dar el lujo de excluir a ninguna fuerza, de menospreciar a ninguna fuerza: ninguna revolución se puede dar el lujo de excluir la palabra sumar".
“Cuba se convierte cada vez más en un país no solo de grandes talentos artísticos e intelectuales, sino también de pedagogos, científicos y cientos de miles de ciudadanos capaces de crear riquezas con sus inteligencias cultivadas. ¡Una prueba de lo que puede hacerse, a pesar del subdesarrollo heredado y el más prolongado bloqueo económico y financiero que haya sufrido nunca pueblo alguno!”
"Por la mente del fundador del olimpismo no pasaba el deporte tarifado ni el mercado de atletas. Ese fue también el noble objetivo de la Revolución cubana, lo cual implicaba el deber de promover tanto el deporte como la salud, la educación, la ciencia, la cultura y el arte, que fueron siempre principios irrenunciables de la Revolución".
"El arte y la palabra hablada, la cultura artística y el mensaje revolucionario se han unido de forma casi inseparable en nuestro proceso histórico. Los conocimientos, la cultura general y la conciencia política se profundizan aceleradamente."