“Realmente, con todos sus defectos, preferimos nuestro socialismo; preferimos el totalitarismo de la verdad, de la justicia, de la sinceridad, de la autenticidad, el totalitarismo de los sentimientos verdaderamente humanitarios, el totalitarismo del tipo de multipartidismo que nosotros practicamos".

“La sociedad socialista no dispone de aquellos medios coercitivos, entre los cuales el primero de todos era el desempleo, el hambre y las terribles consecuencias para el trabajador que no cumplía las obligaciones que le imponía el capitalista. No puede constituirse un dirigente en el lugar y grado de una empresa capitalista, de una compañía yanki. No puede acudir la Revolución a métodos coercitivos.”

“Los socialistas luchamos contra esos problemas: contra el neocolonialismo, contra el subdesarrollo, contra la pobreza, contra el intercambio desigual, contra la explotación a que someten a nuestros pueblos los países capitalistas desarrollados; no inventamos la pobreza y luchamos a brazo partido contra ella, y somos capaces de obrar milagros como los que hoy está obrando nuestro pueblo, esfuerzos como los que hoy hace nuestro pueblo con menos recursos que nunca, con menos divisas que nunca(...)”

“Este es un país serio y un país de vergüenza, y no habrá nada ni ninguna circunstancia que haga retroceder este país en una tarea ni en un empeño. Encontrarse algunos puntos críticos viene a ser un gaje del oficio de revolucionario”.

“Ha pasado mucho tiempo, y no importa cuánto tiempo más haya que pasar hasta que ese imperio carcomido por sus contradicciones, sus egoísmos y sus estupideces vaya dejando de ser poder hegemónico mundial. Hoy es poder hegemónico, pero ese poder hegemónico con miles de armas nucleares, aviones y de todo no es poder. Poder es el de este pueblo que resiste. Aquello no es honorable, honor es el de este digno, valiente e insuperable pueblo; aquello no es valor, valor para hoy y para siempre es el que demuestra este pueblo heroico”.

“El revolucionario quiere superar lo que no ande bien, pero siempre defendiendo a la Revolución, y poniendo a la Revolución por delante de la vida misma, porque la Revolución es nuestra dignidad, la Revolución es nuestro futuro, la Revolución es nuestra vida”.

“El Partido es la organización que debe estar en todos los frentes, rectificando todo lo que esté mal hecho, arreglando todo lo que pueda arreglarse, o explicando todo lo que no pueda resolverse”.

“Los revolucionarios debemos saber qué es la Revolución. Tener una idea de sus causas y de su trayectoria; y, sobre todo, los revolucionarios debemos recordar que la Revolución es obra del propio pueblo. Y que este pueblo de ahora, este pueblo aquí reunido, no está en la misma situación, ni mira la vida de la misma manera como la miraba ayer. Y cada uno de los hombres y mujeres, mayores o menores, como individuos, como ciudadanos, tiene acerca de sí mismo, de sus derechos a la vida, un concepto y una manera de ver las cosas muy diferentes de ayer”.

“Hay que formar conciencia revolucionaria en el pueblo; hay que exponer los fundamentos de la Revolución, las razones de la Revolución, la justicia de la Revolución”.

“No podemos permitir que nadie nos engañe, que nadie nos confunda. Argumentos hay millones para defender la Revolución, la obra de la Revolución y la línea de la Revolución”.