“No debemos conformarnos con lo que hemos hecho. Todavía no se ha hecho todo, podemos hacer mucho más”.

“La Revolución avanza, y avanza con ritmo acelerado; y ciertamente que la Revolución se puede enorgullecer de sus éxitos, de los éxitos alcanzados en una serie de frentes, en el orden de la cultura, en el orden de la educación, de la asistencia médica”.

“El socialismo no se hace para unos cuantos, el socialismo no se hace para una clase, el socialismo se hace para todos y aun para aquellos que rectifican y que cambian”.

“Solo la Revolución pudo traer a nuestro país las condiciones mediante las cuales los privilegios desaparecieran, las oportunidades se presentaran con absoluta igualdad para todos aquellos que lleven dentro una inquietud, para todos aquellos que lleven dentro un propósito moral, para todos aquellos que lleven dentro el deseo de vivir siendo útiles y siendo dignos”.

"Realmente, con todos sus defectos, preferimos nuestro socialismo; preferimos el totalitarismo de la verdad, de la justicia, de la sinceridad, de la autenticidad, el totalitarismo de los sentimientos verdaderamente humanitarios, el totalitarismo del tipo de multipartidismo que nosotros practicamos."

“Tenemos suficiente experiencia para comprender que no puede ser muy duradera la euforia capitalista, porque nosotros sabemos lo que se puede hacer con el socialismo”.

“Nosotros vamos a seguir defendiendo el socialismo y vamos a seguir construyendo el socialismo, pase lo que pase. A nosotros sí que no nos pasa por la mente, ni remotamente, la idea de regresar al capitalismo, ni a las porquerías del capitalismo, ni a la repugnancia del capitalismo".

“Quienes defendemos el socialismo como futuro para la humanidad, debemos estar en esta batalla que no es todavía la del socialismo, sino la de un mundo distinto librado de la miseria y la opresión, la de cientos de millones de hombres para los cuales es también indispensable convencer a los neocolonialistas de que les es imperativo cambiar, o derrotar su política mediante esta lucha de los pueblos. Ese y no otro es el dilema visto desde las perspectivas que surgen de nuestro Tercer Mundo”.

“La educación de los jóvenes no es solo un problema de los profesores, ni es solo un problema de los padres. Es un problema de los padres y de los profesores. La educación de la escuela no es tampoco un problema solo de los padres y de los profesores. Es también un problema de los propios alumnos de la escuela. En el análisis de los problemas de la escuela, en las tareas, en los objetivos, en las dificultades, deben participar los profesores, los padres y los estudiantes”.

“Esa moral propia de un joven revolucionario, de un joven socialista, de un joven comunista, ese sentido humano de la vida tiene que ser inculcado como lo más fundamental”.