“(…) En el deporte, como hicimos en otras cosas, como hicimos en la salud, como hicimos en el cumplimiento de misiones internacionalistas, tenemos honor, dignidad y vergüenza suficientes para repartir por todo el mundo; nuestros atletas son y serán siempre un ejemplo, y lo que tenemos que hacer desde ahora es prepararnos para la próxima competencia.”

“No olvidaré jamás los días de la Crisis de Octubre cuando corríamos riesgos de ser exterminados, y podíamos serlo, porque nuestra dignidad no admitía el concepto de rendición, no admitía el concepto de vida sin honor, no admitíamos la simple condición de animales; porque es precisamente el pensamiento, la conciencia, la inteligencia, los valores, las virtudes, la generosidad lo que distingue al hombre del animal. Ningún animal muere por otro.

“Es tarea de todos la de convertir en regla lo que en muchos casos es excepción y la de generalizar nuestras mejores experiencias. ¿Cómo sería posible que no lo lográramos? ¿Qué somos? ¿Qué valemos si no podemos? Con todo lo que conocemos hoy día, con todas las posibilidades que tenemos, hay que hacerlo. Esa sería la verdadera victoria de las ideas".

“A partir de la más profunda convicción de que tenemos la razón y defendemos lo más justo, lo más hermoso, lo más humano, discutir todo el tiempo que haya que discutir, explicar todas las veces que haya que explicar, enseñar, educar. No se puede hacer trabajo político en abstracto. Profundizar en los conocimientos, en las ideas, en lo que pasa aquí y en lo que pasa en el mundo. Ser francos, ser valientes, ser veraces."

“(…) nuestro pueblo no se desalienta, no se desmoraliza y se enfrenta a los problemas, sean los que sean, valiente y dignamente, no importa cuán grande sean las dificultades. Y el enemigo también conoce eso”.

“Trato de recordar si ha habido algún ayuno mayor, y diría que sí: un ayuno moral, ayunos morales que han durado milenios, que han durado siglos. ¿Qué fue la esclavitud, sino un gigantesco ayuno moral? ¿Qué es la explotación, qué es la pobreza, los sufrimientos que les imponen los hombres, sino enormes ayunos morales?, y hemos conocido también nosotros durante más de 35 años un enorme ayuno moral por parte de aquellos que han intentado destruir nuestra Revolución, que han intentado matar por hambre e impedir cualquier progreso a nuestro país”.

“(…) esta dura batalla, librada con las armas de los principios, de la fe, de la moral y de la ética, se ganará; porque la ética, la moral y la fe no pueden ser destruidas con nada.

Podrán destruir ciudades, podrán matar, pero no podrán liquidar jamás los mejores valores que el corazón y la inteligencia humana han ido desarrollando, han ido creando.”

“Si el enemigo es poderoso en sus recursos, en su agresión, en su maldad, ¡nosotros tenemos que ser más poderosos que él en nuestra dignidad, en nuestra fortaleza revolucionaria, en nuestra convicción, en nuestra fe, en nuestro valor!”

"(...) no puedo renunciar a la convicción de que cuanto con más franqueza se digan las verdades, más posibilidades habrá de que se nos escuche y se nos respete".

"(...) el Nuevo Cine Latinoamericano viene a constituir una fuente de valiosísimo material fílmico, de material que no es enajenante, material que puede enriquecer los valores culturales, morales, espirituales de nuestros pueblos".