“A Fidel Castro le encanta la política, conoce bastante sobre eso, incluida la política estadounidense. Me pareció fascinante y un hombre interesante. De hecho, si hubiese crecido en Estados Unidos sería un gigantesco candidato en las campañas de este país. Sería muy difícil lidiar con él de oponente. No quisiera tener que postularme en su contra”.
