Abogado y escritor cubano. Doctor en Ciencias Políticas. Autor de múltiples libros sobre el vínculo de Cuba con Estados Unidos y Latinoamérica, así como del pensamiento político de Fidel y Raúl.
Después de José Martí nadie mejor que Fidel conoció el sistema político, económico y cultural de Estados Unidos. Él nunca nos inculcó odio hacia el pueblo estadounidense, sin embargo, fue un gran antimperialista. Siempre supo separar bien a los ciudadanos
del gobierno que representa a los grupos de élite del poder.
No había delegación, tanto de demócratas como de republicanos, que viniese a Cuba y que Fidel no recibiera. Se reunía lo mismo con senadores, congresistas o militares de cualquier tendencia política, ya fueran de extrema derecha o personas con pasados
terroríficos. A todos los escuchaba y les decía lo que pensaba, siempre con la verdad, porque Fidel nos enseñó que el arma fundamental de la política exterior de la Revolución Cubana es la verdad, esa verdad que hoy escasea en el mundo.
