Inauguración de interconexión eléctrica entre Venezuela y Brasil en la que Fidel asiste.
Cincuenta y cuatro horas pasadas por Fidel en Venezuela quedarán asentadas para siempre entre sus más relevantes páginas porque ese breve lapso, a partir de ahora, no podrá ser ignorado cuando se trate del destino y del futuro de Latinoamérica en esta hora de definiciones.
Repercusión y trascendencia de la emotiva visita del Comandante en Jefe Fidel Castro a Venezuela, en especial al estado de Bolívar, el 16 de agosto del 2001.
Nelson Mandela no pudo estar presente en la Conferencia Mundial contra el Racismo, en Durban, su salud se lo había impedido.  Pero, una visita de Fidel a Sudáfrica, aunque se trate de la asistencia a una reunión internacional, no podía dejar de contemplar un encuentro con este hombre-leyenda, luchador incansable contra el apartheid, digno, resistente e indoblegable ante quienes le propusieron varias veces dejarlo en libertad a cambio de que renunciara a la lucha.  
Más de cuarenta años tras el lente de una cámara le confieren las ventajas de la experiencia. En esa sabiduría de larga data, pesan las 90 mil instantáneas tomadas al líder de la Revolución cubana. Fidel Castro es alguien cercano y entrañable para Liborio quien ha sabido contener las pasiones y la admiración en los más disímiles escenarios donde aparece el Comandante en Jefe. Sobreponerse a las emociones es requisito impostergable cuando “los nervios pueden perder la mejor fotografía”.
Llegó al Ayuntamiento del Distrito Federal poco después de las 11 de la mañana (12 del mediodía, hora de Cuba), a pocos minutos de un encuentro bilateral con el presidente colombiano Andrés Pastrana.
El Comandante en Jefe Fidel Castro, Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno de la República de Cuba, llegó por vía aérea en la noche de ayer lunes, 10 de diciembre del 2001, a la isla venezolana de Margarita, donde tendrá lugar los días 11 y 12 la III Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC). 
El Comandante en Jefe Fidel Castro advirtió aquí que la globalización neoliberal perpetúa la desigualdad y condena a los países subdesarrollados, en particular al Caribe, lo que hace imposible cualquier intento de competir con los países ricos.
Fidel había dicho al llegar a Venezuela que sentía envidia por el momento histórico que vive ese país bajo la conducción del Presidente Hugo Chávez. Y en la mañana de este martes, junto a la orilla caribeña de la bahía de Pampatar, el Comandante en Jefe podría haber evocado, en tiempo y circunstancias diferentes, aquellos tiempos de la Revolución en que se promulgaban las leyes para darle carácter y esencia al proceso transformador.
Hay muchos peligros que nos acechan y tenemos que desarrollar la conciencia de los pueblos para enfrentarlos, advirtió Fidel durante una conferencia de prensa  junto a varios mandatarios al concluir la III Cumbre de la AEC.
Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y jefe de la delegación cubana a la Conferencia de la ONU sobre Financiación al Desarrollo, reveló que el regreso del Comandante en Jefe Fidel Castro a Cuba se debió a brutales presiones norteamericanas sobre el Gobierno mexicano. 
Cuando Fidel llegaba a Hiroshima, allí, en el mero centro del impacto atómico, miles de personas se congregaban para denunciar la guerra y demandar el respeto a la paz.