“El gran mito continúa. Fidel es el único mito vivo de la historia de la Humanidad y creo que el construyó com eso a costa de mucha competencia, mucho carácter, mucha fuerza de voluntad y también de muchas divergencias, o sea, mucha polémica”, afirmó el presidente Lula, el martes, en Vitória (ES), al comentar la carta de Fidel anunciando su decisión de ejercer otras funciones en Cuba, divulgada por el día anterior.
La decisión de Fidel Castro de no postularse a presidente del Consejo de Estado de Cuba ni, por consiguiente, a Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, confirma algo evidente que, sin embargo, no pueden ver ni comprender sus enemigos y detractores, cegados por el odio o los prejuicios de la cultura dominante.
Fidel Castro ha dejado una huella indeleble en la historia de Cuba. En medio siglo, ha transformado su país, tiranizado por la dictadura de Fulgencio Batista y el yugo estadounidense, en una nación independiente respetada en todo el mundo por su rebeldía, su valentía y su altruismo.
Durante 48 años al frente de la mayor epopeya de los pueblos latinoamericanos que fue defender la soberanía, independencia y autodeterminación bajo la amenaza real de la invasión y el cerco económico, Fidel siempre ha estado vigente, actualizado y presente en los grandes debates, no desde el resentimiento, sino desde la razón mil veces explicada, desde la obra y el ejemplo, que pese a las amenazas no sucumbió ante el militarismo ni la corrupción.
Para comprender el proceso de integración de América Latina y el Caribe, debemos remontarnos a finales del siglo XVIII, donde existieron dos proyecciones fundamentales: la unión de territorios coloniales de España en un solo país, concebida por Francisco de Miranda, precursor de la independencia de Venezuela, y la idea de formar un Gran Sistema Interamericano bajo el control de Estados Unidos, enunciada por uno de sus Padres Fundadores, Alexander Hamilton.
Fidel Castro ha dejado una huella indeleble en la historia de Cuba. En medio siglo, ha transformado su país, tiranizado por la dictadura de Fulgencio Batista y el yugo estadounidense, en una nación independiente respetada en todo el mundo por su rebeldía, su valentía y su altruismo.
Si alguien fuera a organizar un concurso para determinar cuál ha sido el país que ha tenido el impacto más positivo en el continente africano en la era post colonial, pienso que mi voto iría para Cuba
El Embajador cubano en El Cairo, Angel Dalmau, dice: “Si quisiera valorar el legado de Fidel pienso que su gran proeza es haber ganado la lucha por la independencia nacional”.
Faiza Rady escribe lo siguiente: “Durante el medio siglo la batalla de ideas de Fidel moldeó el curso de la Revolución cubana y también la historia del mundo”.
Este fin de semana, al visitar el Portal Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas encontré titulares
Hace un año, más o menos por esta época, los presidentes Bush de Estados Unidos y Lula de Brasil, se comprometieron, en declaración solemne emitida y suscrita por ambos a estimular en los territorios de sus respectivos países, la producción de un biocombustible conocido con el nombre de etanol. Ese nombre era entonces desconocido por el gran público y aquella declaración lo lanzó a una espectacular carrera de popularidad.
Amarillentos diarios, dispersas notas de archivo y testigos de ocasión traen de regreso algunas de las decenas de visitas realizadas por el Comandante en Jefe a Sancti Spíritus a lo largo de más de 40 años.