El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz colocó hoy la unidad de América Latina por encima de las discrepancias al hablar en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de los países iberoamericanos. En el Centro de Prensa de la V Cumbre, mientras estuvo hablando el Comandante en Jefe, las actividades cesaron por completo y en el enorme salón reinó un completo silencio.
La inauguración del evento estuvo a cargo del presidente argentino, Carlos Menem, como mandatario del país sede, quien se refirió a los esfuerzos de integración que se hacen en los distintos grupos del continente e hizo un esbozo general del camino recorrido por las cumbres iberoamericanas. Menem destacó en su intervención el aspecto central que los convocó en Bariloche, la educación, cuya importancia, dijo, es relevante para el desarrollo económico y social de América Latina.
Ernesto Samper, presidente de Colombia, habló a continuación en su calidad de representante del país sede de la anterior cumbre y mencionó los problemas mayores del continente americano, como la violencia, el narcotráfico, la corrupción y otros. Samper hizo énfasis en el costo social que ha tenido la aplicación de los ajustes neoliberales. A continuación comenzaron a intervenir, limitados por un tiempo de cuatro minutos establecidos por el programa, los restantes mandatarios.
Antes del inicio de la reunión, los mandatarios participaron en la ceremonia del izamiento de las banderas de las 21 naciones asistentes en la explanada frontal del hotel Llao-Llao. En general, las imágenes de la televisión enfocan con muchísima frecuencia la del Comandante en Jefe Fidel Castro, quien se ve escuchando con atención a los demás presidentes.
Ayer, durante la cena de bienvenida ofrecida por el mandatario argentino, las cámaras de televisión lo siguieron más que a cualquier otro asistente extranjero, siempre sentado a la izquierda de Menem tanto en la mesa como durante el concierto ofrecido.
En las imágenes, Fidel se vio conversando con Juan Carlos Wasmosy, presidente de Paraguay, y también intercambió algunas palabras con el rey Juan Carlos de Borbón, el monarca español, sentado a la derecha de Menem. El diario Río Negro publica hoy en página interior una información titulada "Los ojos en Fidel", en la que expresa:
"Aunque fueron varios los mandatarios cuyas figuras concentraron en forma particular la atención de la prensa y la comunidad local, Fidel Castro fue quien provocó la mayor conmoción. "Así lo reconoció la intendente María de Costa, encargada de dar la bienvenida a cada visitante en la pista del aeropuerto y entregarle las llaves de la ciudad, artesanalmente elaboradas en plata y alpaca. "Me tomó la mano y mientras me hablaba no la soltaba, creí que me desmayaba", reconoció más tarde al relatar una y otra vez su breve diálogo con el líder cubano.
EDUCACION PARA EL DESARROLLO.
En sus intervenciones durante la plenaria de hoy, los mandatarios Ernesto Zedillo (México), Ramiro de León Carpio (Guatemala), y Armando Calderón Sol (El Salvador), coincidieron en destacar que el futuro de cada una de sus naciones depende de cuánto se avance en materia de educación. La presidenta de Nicaragua, Violeta Barrios, en tanto, aseguró que su gobierno carece de los fondos necesarios para impulsar la educación. El jefe de Estado brasileño, Fernando Henrique Cardoso, quien habló en español, precisó que sin acceso al conocimiento no puede haber integración ni un desarrollo equilibrado.
La solución de los conflictos pendientes, la defensa de una ambiciosa reforma educacional y la planificación familiar, fueron los aspectos fundamentales abordados por los presidentes de Uruguay, Perú y Bolivia. Julio María Sanguinetti, presidente de Uruguay, señaló que aunque se ha avanzado en la solución de muchos conflictos hay aún problemas pendientes.
El mandatario chileno, Eduardo Frei, opinó que la estrategia para el desarrollo educacional debe basarse en la elevación de la calidad de los sistemas educativos. Carlos Roberto Reina, presidente de Honduras, dijo que gobernar es educar y educar es facilitar la gobernalidad. En su turno, Felipe González, presidente del gobierno español, habló sobre el papel de la cooperación económica para la integración y el avance de los pueblos iberoamericanos.