Cada cosa o cada persona tiene muchas facetas. Como dije en cierta ocasión, cada punto de vista es la vista desde un punto. Cada uno ocupa un punto en este planeta y en la sociedad de la que forma parte. Y desde ese punto ve la realidad que ese punto permite ver. Así que no podemos absolutizar ningún punto de vista como si fuese el único. Esto da origen a los fundamentalismos y a las discriminaciones.
Tal pensamiento vale para los muchos puntos de vista que se están haciendo de la saga de Fidel Castro. Ningún punto puede abarcar todas las vistas .
Primero, la persona de Fidel. Es más grande que la Isla. Su marxismo es antes ético que político: ¿cómo hacer justicia a los pobres? Después, su buen conocimiento de la teología de la liberación. Había leído una montaña de libros, todos anotados con listas de términos y de dudas que aclaraba conmigo. Llegué a decirle: « si el Cardenal Ratzinger entendiese la mitad de lo que entiende usted sobre teología de la liberación, bien diferente sería mi destino personal y el futuro de esta teología » .