La decisión de Clinton de prorrogar por seis meses la aplicación del título tercero de la Ley Helms-Burton es una especie de tomadura de pelo al mundo, y si se quiere usar una imagen, pretenden tener una espada de Damocles sobre las relaciones comerciales internacionales y sobre la soberanía de los países, porque ¿qué es lo que va a pasar dentro de seis meses? Nadie lo sabe, es un juego, un rejuego.
 

En una reflexión hablé de barras de oro depositadas en los sótanos de las Torres Gemelas. Esta vez el tema es bastante más complejo y difícil de creer. Hace casi cuatro décadas científicos residentes en Estados Unidos descubrieron Internet, del mismo modo que Albert Einstein, nacido en Alemania, descubrió en su tiempo la fórmula para medir la energía atómica.
 

El pueblo de Cuba ha dado uno de los ejemplos más extraordinarios de la historia de América, desde que, desarmado, sin instrucción militar, sin un solo fusil, sorprendido una madrugada infausta en que le lanzaron los tanques a la calle, le arrebataron sus derechos, le pisotearon su Constitución, humillaron su dignidad.
 

Artículo del compañero Fidel, que contiene la conversación telefónica sostenida por el líder histórico de la Revolución Cubana con el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías el 14 de marzo de 2002.

Se llamaba Lina. Era cubana, de Occidente, de la provincia de Pinar del Río. De ascendencia canaria.
 
También de origen campesino y de familia muy pobre. Mi abuelo materno era carretero, transportaba caña en una carreta de bueyes. Cuando se mudaron para la zona de Birán, mi madre, que tenía entonces unos trece o catorce años, venía, junto a sus padres, hermanos y hermanas, de Camagüey, adonde habían viajado en tren desde Pinar del Río, buscando mejor fortuna. Luego recorrieron largos trayectos en carreta, primero hasta Guaro y finalmente hasta Birán.
 

A lo largo de muchos años es imposible retener los detalles de cada uno de los hechos vividos. Algunos se conservan en la memoria como si acabaran de ocurrir; yacen en la memoria de miles de personas por la relación de cada uno de ellos con sus vidas. Los demás quedan envueltos en la brume del tiempo. Harían falta cientos de miles de páginas para retenerlos.