La mujer cubana ha ganado un papel imprescindible en cada esfera de la vida social y económica del país, que hace muchos años atrás el eterno Fidel Castro, resaltó su rol y participación protagónica en la Revolución.
No hay frase más acertada para indicar su trascendencia, en el hogar, en la garantía de la continuidad de la historia y en la tarea de formar a las nuevas generaciones sobre la base de sólidos principios y valores humanos.