Este 28 de enero se cumplen 164 años del natalicio de José Martí. La fecha es celebrada en todo nuestro archipiélago y mucho más allá, porque el Apóstol es un hombre universal, cuyo pensamiento ilumina las ideas de todos aquellos que sueñan un mundo mejor.
Fidel Castro siempre veneró a Martí y tuvo su ideario por guía. Mucho tiene que ver Fidel en el amor que nuestro pueblo profesa al héroe de Dos Ríos, porque rescató su memoria perdida y tergiversada en las veleidades de la República neocolonial.
La mujer cubana ha sido siempre capaz de estar a la altura de su tiempo. En el pasado, cuando circunstancias epocales levantaban a su paso obstáculos casi infranqueables, muchas fueron las que se alzaron por encima de ellos y desempeñaron el papel que la vida y la historia les demandaban. Cientos de ejemplos dan testimonio de ello.
Todos conocemos las circunstancias en las que se produjo el asalto a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo. Sin embargo, quizás no resulte tan conocido el hecho de que la acción del 26 de julio de 1953 tuvo un programa definido en el “Manifiesto del Moncada”, redactado por Raúl Gómez García, el poeta mártir, de acuerdo y por orden de Fidel.
Aunque tras la muerte de Eduardo Chibás, el poderoso movimiento popular había perdido a su líder y a la cabeza del Partido Ortodoxo no quedaba una fuerza capaz de sustituirlo, algo bien diferente ocurría con el sector juvenil de esa organización, la Juventud Ortodoxa, que, incluso, se proponía metas mayores y en su programa, «El pensamiento ideológico y político de la juventud cubana», «[…] no solo denuncia la subordinación de la economía cubana al imperialismo norteamericano, sino que proclama el socialismo como ideal a alcanzar […]».1
Unos días después de la última y contundente denuncia de Fidel contra Prío, presentada ante el Tribunal de Cuentas (4 de marzo), y apenas dos meses antes de las elecciones, el 10 de marzo de 1952 Fulgencio Batista Zaldívar protagonizó el golpe de Estado que daría inicio a uno de los más funestos periodos de la historia de Cuba.
Otra enérgica denuncia de Fidel contra el gobierno de Carlos Prío Socarrás publicó el periódico Alerta el 4 de marzo de 1952. Bajo el título «Hago a Prío responsable de nuestra tragedia ante la historia de Cuba»,1 el rotativo daba a conocer el «Informe de Fidel Castro al Tribunal de Cuentas», donde el abogado acusaba al presidente.