Cuando el Papa Juan Pablo II visitó Cuba, el mundo entero estuvo pendiente de su histórico encuentro con el presidente cubano Fidel Castro. Pero no era la primera vez que se reunían. En noviembre de 1996 ya habían sostenido una entrevista en el Vaticano. Por primera vez, un presidente cubano era recibido por la máxima autoridad de la Iglesia Católica.